Diputado acusado por EUA fue señalado por “Cachiro” en 2017

Fredy Nájera, diputado del Partido Liberal

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Diputado Fredy Nájera
Fredy Nájera, diputado del Partido Liberal

REDACCIÓN. Un miembro del Congreso Nacional de Honduras deberá hacer frente a cargos en los Estados Unidos de América, tras acusación por contrabando de estupefacientes, armamento y conspiración, gracias a una investigación internacional de DEA (la agencia federal antinarcóticos de EE.UU.), así lo anunciaron el pasado viernes los funcionarios federales estadounidenses.

El congresista Fredy Renán Nájera Montoya ha sido acusado por una corte federal de Manhattan por conspirar para importar cocaína hacia los Estados Unidos -así como también por intentar contrabandear armamento, involucrándose el empleo y la posesión de ametralladoras y dispositivos de destrucción.

“Nájera utilizó su posición en el congreso hondureño a los efectos de facilitar el tránsito de enormes cantidades de drogas y recurrió a métodos corruptos, mientras que utilizó equipos de seguridad en posesión de peligroso armamento que amenazan al Estado de Derecho y a vidas inocentes’, afirmó Raymond Donovan, Agente Especial DEA a cargo de la División de Operaciones Especiales de la referida oficina, que coordina operaciones interagencias y operaciones contra el narcoterrorismo con proyección global.


“Cachiro” mencionó al diputado Fredy Nájera en una trama para asesinar al zar antidrogas Julián Arístides González.

En marzo del 2017, Devis Leonel Rivera Maradiaga, contra quien pesaba una solicitud de extradición de las autoridades estadounidenses, se entregó en diciembre de 2015 a su agencia antidrogas DEA y testificó sobre la participación de Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), en una conspiración para enviar cocaína a Estados Unidos.

También confesó que se entrevistó con el diputado Fredy Nájera (Partido Liberal) y con narcos como Juan Ramón “Moncho” Matta, Luis Valle, Tito Montes Bobadilla y Juan Carlos Montes Bobadilla para hablar del zar antidrogas de Honduras, Julián Arístides González.

“Se tomó la decisión de asesinarlo”, contó. El asesinato del general Arístides en enero de 2009 fue encargado a “un grupo de policías” que cobraron entre 200.000 y 300.000 dólares, afirmó.

Rivera Maradiaga sostuvo asimismo que el hermano del expresidente Porfirio Lobo, “Moncho” Lobo y un primo Jorge Lobo también ayudaban al exmandatario en sus lazos con el narcotráfico. El alcalde Fúnez dijo estar “extrañado” por las acusaciones. “Nunca he tenido comunicación con esas personas”, aseveró en conversación telefónica con la AFP.

Es importante mencionar que Óscar Nájera y Fredy Nájera no respondieron las llamadas y mensajes de la AFP en esa ocasión. No obstante, el diputado Nájera Montoya tiene un proceso en territorio nacional por otro delito, específicamente por asesinato para lo cual ya está nombrado un tribunal que conocerá la causa”, afirmó Melvin Duarte.

Explicó en esa ocasión que,“una vez que se presenta la acusación en cualquiera de las cortes federales de Estados Unidos, posteriormente las autoridades proceden si lo tienen a bien, a solicitar a la persona en extradición a través de los canales diplomáticos que corresponde”.

Nájera está señalado por tres delitos de parte de los Estados Unidos

Diputado Nájera dijo que conoció a Los Cachiros en 2012 y que evitó relaciones con ellos por fama que tenían

El parlamentario olanchano dijo que “mencionan que en 2009 participé en una reunión con Los Cachiros y yo los conocí para 2011-2012 para una feria de mi pueblo que ellos andaban un montón de caballos y nosotros con otros amigos estábamos en una esquina de la feria y ellos llegaron donde estábamos a hablar y saludarnos, nos dimos la mano y ahí los conocí yo”.

Negó que alguna vez haya tenido algún tipo de relación comercial o cualquier otro vínculo con los miembros de la organización criminal. “De ellos se decía mucho desde hace mucho tiempo y entonces uno, peor que es político, es bueno mantenerse al margen de ese tipo de amistades”, reforzó.


De acuerdo a la investigación de DEA y a los cargos oficializados al público, múltiples organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en Honduras y otras locaciones trabajaron mancomunadamente, con respaldo por parte de Nájera para recibir numerosos envíos de centenares de kilogramos de cocaína enviados desde Honduras hacia Colombia y otras geografías, recurriendo a vías aéreas y marítimas.

Este esquema criminal también involucró el transporte de drogas hacia el occidente de Honduras, a través de la frontera con Guatemala, para eventualmente llegar a los Estados Unidos.

A criterio de eludir la interferencia oficial y como meta para facilitar un pasaje seguro de los envíos a través de Honduras, los narcotraficantes pagaron sobornos a funcionarios públicos, incluyendo a ciertos miembros del Congreso Nacional de Honduras.