Día Internacional contra el Cambio Climático: en 12 años todo podría acabar, dicen expertos

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La pérdida de línea costera en Omoa, a causa del cambio climático, sigue siendo un tema olvidado por autoridades en Honduras.

TEGUCIGALPA, HONDURAS.  Con la intención de concienciar y paliar los devastadores efectos que se producen en todo el mundo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), decretó cada 24 de octubre como Día Internacional contra el Cambio Climático.

Una realidad que no todos aceptan y sobre todo, ignoran o niegan conocer, sin embargo, está presente en todos los países del mundo y Honduras no es la excepción.

«El cambio climático es real y las actividades humanas son sus principales causantes», es la conclusión categórica que plantea el Quinto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC), presentado en 2013.

De acuerdo con los científicos, solo tenemos 12 años para salvar el planeta de un cambio climático catastrófico. Pero las creaciones y malas decisiones del hombre, aceleran las manecillas del reloj, según lo reportado.

Básicamente, los peores escenarios posibles en relación al calentamiento y los problemas asociados que trae consigo se están haciendo realidad. Se prevé que para el año 2040 el golpe será duro e irreparable. Es por ello, que para crear conciencia e informar a la población mundial de los efectos del cambio climático como el calentamiento global, se conmemora este sábado la lucha contra ese fenómeno.

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Mayor desafío mundial

Según la Organización Meteorológica Mundial, la temperatura media mundial en 2017 fue superior en aproximadamente 0,46 °C a la media a largo plazo entre los años 1981-2010, que era de 14,3 °C.

Por lo anterior, se confirma la tendencia alcista que comprueba que 2016, 2017 y 2015 han sido, por ese orden. En consecuencia, se consideran los años más calurosos desde que comenzaron los registros en 1880.

El cambio climático es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo y supone una presión adicional para las sociedades y el medio ambiente. No obstante, poco o nada demuestran los gobernantes mundiales que están haciendo para mermar estos efectos

Para el caso, en Honduras, fue en 1992, cuando iniciaron los procesos institucionales que propiciaron el posicionamiento del tema de cambio climático, según indica la Tercera Comunicación Nacional sobre el Cambio Climático, un  informe que además de presentarse con tres años de atraso, no ahonda en uno de los mayores problemas que ocasionó el fenómeno en el país: la pérdida de la línea costera en Omoa.

Lo que dio paso a que las consecuencias del tema se estudiarán en Honduras, fue la firma de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), durante la Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro.

La Convención fue ratificada por el Congreso Nacional en 1995, mediante decreto No 26-95. En 1997, se creó la Oficina de Implementación Conjunta de Honduras (OICH), mediante decreto No 007-97. Este empezó a funcionar en 1999 gracias a fondos de la cooperación externa.

Desmedido consumo de energía

Según expertos internacionales, el estilo de vida moderno depende del consumo de enormes cantidades de energía. Su uso se ha duplicado en treinta años y se espera que se incremente un 60 % para finales de este 2020.

Y aunque hay alternativas limpias de generación de energía, la mayor proporción aún proviene de la quema de combustibles fósiles, como el carbón, petróleo o gas. Los combustibles fósiles generan grandes cantidades de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Los GEI se producen de manera natural. Son esenciales para la supervivencia de los seres humanos y de millones de otros seres vivos; ya que, al impedir que parte del calor del sol se propague hacia el espacio, hacen la Tierra habitable.

A ello se le suma, un siglo y medio de industrialización; junto con la tala de árboles y la utilización de ciertos métodos de cultivo. Esto, incrementa las cantidades de gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera. A medida que la población y las economías crecen, también lo hace el nivel acumulado de emisiones de ese tipo de gases.

Si esta tendencia se mantiene, muchas especies, incluidos los humanos, no seremos capaces de adaptarnos lo suficientemente rápido como para evitar los efectos irreversibles, según los expertos.

Para tener una idea de lo catastrófico que puede ser el cambio climático, es tan sencillo ejemplificar diciendo que ni la COVID-19 resulta tan letal en comparación a ese fenómeno. Así lo catalogó un informe sobre el Estado del Clima Mundial de la Organización Metereológica Mundial (OMM) que se publicó desde marzo de este año.