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viernes, septiembre 30, 2022

Desde un punto psicológico: ¿Por qué predomina la violencia doméstica en jugadores de fútbol?

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SAN PEDRO SULA.- La violencia doméstica es un patrón de comportamiento por el cual la pareja o ex pareja usa el abuso físico, abuso emocional, abuso sexual y/o abuso financiero.

Es un crimen que afecta a miles de personas a nivel nacional e internacional sin importar la edad, estatus económico, raza, estatus migratoria u orientación sexual; y lamentablemente también es algo que se está volviendo “normal” ver casos de tal índole en jugadores de fútbol de la Liga Nacional.

Los datos que preocupan

Y es que entre el 2019 y en lo que va del 2020 se han conocido tres casos de violencia domestica provocados por tres jugadores que juegan en la Primera División del fútbol hondureño.

Vale la pena destacar que dos de ellos son seleccionados nacionales de Honduras, siendo jugadores que representan nuestro país; y uno de ellos fue probado para formar parte de dicha selección.

El caso más reciente fue el del pasado 13 de abril de este mismo año, donde el delantero de Motagua y seleccionado de Honduras, Roman Rubilio Castillo fue arrestado en su casa luego de ser denunciado por violencia doméstica.

Otro es el del arquero y capitán del Marathón, Denovan Torres, quien fue denunciado y encarcelado luego de ser denunciado por su pareja en 2019; el jugador esmeralda cumplió con trabajo comunitario y 24 horas tras las rejas.

Por último de los casos recientes fue en noviembre del 2019, el mediocampista del Real España y mundialista de Honduras, Jorge Claros fue arrestado luego de ser denunciado por su esposa; tuvo que cumplir con trabajo comunitario.

Otros casos en anteriores años:

  • Maynor Gómez del Parrillas One fue acusado de violar una niña de 13 años, la cual se comentó, era su novia en ese momento. Jugó para equipos como Lepaera FC y el Villanueva FC de Liga de Ascenso.
  • Nahum Braimir Guity Martínez “Zukuru”, detenido por delito de violación especial; militó en equipos como Olimpia, Vida y Victoria.
  • Samuel Caballero en 2014 fue denunciado por su esposa en ese entonces, por violencia doméstica. Caballero fue seleccionado nacional de Honduras.
  • Bryan Beckeles fue señalado por maltrato contra su esposa en abril del 2015, y tuvo que realizar trabajo comunitario; jugó en Olimpia, Necaxa de México y actualmente se encuentra en la MLS; es seleccionado de Honduras.
  • El defensa ceibeño del Vida, Chestyn Onofre también fue denunciado por maltrato físico en contra de una mujer; el reporte indicó que el futbolista pegó varias patadas y golpes en la cara de la fémina.

Conociendo los numerosos casos de violencia hechos por futbolista hondureños, surge la incógnita, ¿Porqué los profesionales del fútbol toman acciones de esa magnitud?

¿Existen fundamentos que expliquen tales comportamientos?

Cronómetro de Diario Tiempo se dio la tarea de buscar opiniones “fundamentadas” por profesionales; es por eso que reunió a tres expertos graduados en Psicología para encontrar un motivo o factor por el cual los futbolistas tienen dichas acciones.

Las dos bases principales en las que hicimos basar a los expertos en dicha ciencia es:

1.- ¿Qué factores influyen o afectan a un jugador profesional a tomar dicho comportamiento?
2.- ¿Es recomendable que la Liga Nacional, como el “ente” regidor del fútbol hondureño, incluya en el cuerpo técnico a un profesional de la psicología?, esto para evitar casos bochornosos como los ya repasados.

Estos fueron los análisis, opiniones y recomendaciones que nos brindaron los profesionales de la psicología:

Los factores que podrían influir

Licenciado Félix Argueta:

Soy Félix Argueta, graduado con el título de Psicología en la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC); tengo 22 años.

Hay muchos factores o variables a considerar para que un deportista del fútbol tenga este tipo de conductas agresivas dentro y/o fuera del campo.

Me gustaría dar a entender que los siguientes factores que mencionaré dependerá mucho del mismo jugador ya que cada persona es diferente; y manejan sus vidas de formas diferentes y, a la vez, que estos son las variables que considero como los más importantes.

De forma general, algunas consideraciones que pueden ser causantes de esta conducta pueden llegar a ser el mal afrontamiento ante el estrés o la misma presión social ya sea del público, de lo medios de comunicación, del mismo deporte considerando los cuerpos directivos o de los mismos compañeros.

Otros factores pueden estar relacionado con su alimentación diaria (una dieta saludable o no), el sueño, la fatiga por el exceso de ejercicio, el síndrome del burnout, los resultados de un partido que puede ser que no sea lo esperado; e inclusive la visión personal que ellos tienen de sí mismos hacia los demás.

Así mismo, pienso que el desarrollo de la misma persona que ha tenido desde su infancia hasta el día de hoy es un aspecto importante ya que este puede tener una buena explicación del por qué es como es en caso si algún punto de su vida no ha tenido una “buena resolución” de un dicho evento o suceso de cierto grado.

Sabemos que no siempre estos factores pueden llegar a crear malestares psicológicos de forma inmediata; pero una exposición prolongada y aún teniendo buenos métodos de afrontamiento o resiliencia, somos seres humanos y siempre tendremos nuestros límites y puntos de quiebre o explosión.

Esta exposición prolongada puede traer cambios críticos en nuestro cerebro, neurológicamente hablando; y puede permanecer por mucho tiempo si no es resuelto con la ayuda de un equipo interdisciplinario de la salud que incluya un/a psicólogo/a.

Muchas de estas conductas, al no ser tratadas eficazmente o al no tener un buen manejo, llega a afectar en distintas áreas personales como en su trabajo, en su área social; e inclusive familiar.

Esto ha sido un claro ejemplo en muchas personas que han tenido distintos comportamientos y que, a la larga, han llegado a afectar algunas o todas estas áreas anteriormente mencionadas.

Licenciada Kimberli Perdomo:

Kimberli Perdomo es una profesional de la Psicología graduada en la Universidad Unitec Chapultepec, México.

Los jugadores de fútbol profesional se encuentran en un mundo donde la exigencia de estar en el más alto rendimiento es solicitada de manera excesiva; no solo por parte del técnico, sino también por los directivos y dueños del club, como también por la afición.

De este modo, los jugadores profesionales están expuesto a una continua exigencia que viene de todas direcciones.

Sin considerar las que él mismo se coloca, por lo que si no sabe cómo manejar el estrés que genera el poder cumplir con las expectativas de tales exigencias, puede ser perjudicial para su estado emocional, afectando su rendimiento deportivo.

Estar en el más alto rendimiento es la prioridad de todo jugador profesional, aunque no es una tarea sencilla, porque no pasa únicamente por lo futbolístico.

Ya que quienes estamos fuera de la cancha olvidamos que los jugadores ante de ser jugador es un ser humano, una persona, y por ello, al igual que cualquiera de nosotros está predispuesto a equivocarse.

Y a su vez, como todos nosotros, pertenece y responde a un contexto social del cual ha recibido una serie de vivencias y experiencias, costumbres y valores, que han incidido significativamente en la construcción de su personalidad.

Siendo los jugadores parte de un contexto social del cual recibe estímulos que no siempre suelen ser positivos; partiendo de que su condición humana lo predispone a cometer errores que pueden perjudicar su imagen y rendimiento deportivo, evidenciando en mayor o menor grado, como jugadores con una enorme proyección tiran su carrera profesional al piso por cuestiones extrafutbolísticas que no supieron manejar.

Y no porque carecieran de facultades para sobresalir, sino porque nadie los educó para ello. Eso es lamentable.

Algunos de estos jugadores no solo caen en actos de indisciplina dentro de un vestuario o en la cancha. Llegan a involucrarse en violencia doméstica asuntos de drogas, alcohol, entre otras acciones incorrectas que no les permiten explotar al máximo su potencial y, en el peor de los casos, terminan saliendo por completo de su carrera profesional. Ni qué decir de los miles de jóvenes a jugadores potenciales talentosos que se pierden antes de tiempo.

Por el contrario, podemos observar otros tipos de jugadores que nos sorprenden porque nos demuestran que, a pesar de provenir de condiciones extremas, desarrollan una carrera profesional apegada a una conducta intachable, consecuente con su responsabilidad por mantener un alto desempeño; constatando una mejor versión de ellos mismos cada vez que entran y salen de la cancha, lo que nos lleva a reflexionar sobre qué los hace a ellos distintos de los primeros.

Este tipo de jugadores disciplinados poseen una excelente fortaleza mental que les permite poder sobrellevar su carrera profesional y su vida personal de manera equilibrada y hacer frente a cualquier tipo de exigencias, dificultades y tentaciones.

Pero esta fortaleza mental no es originada exclusivamente innato, es todo un proceso formativo y de socialización que viene de la mano de principios y valores humanistas, éticos, ecológicos y espirituales que han sido bien fundamentados en la personalidad del jugador desde su niñez.

Por consiguiente, debemos entender que los jugadores falto de disciplina, compromiso y responsabilidad con su profesión y en su vida personal, familiar, es a causa de una inadecuada o falta de educación en valores en su niñez.

Lo que trae graves consecuencias cuando son jóvenes y están comenzando su carrera, ya que no cuentan con valores sólidos que le den las herramientas necesarias para afrontar la gran responsabilidad que implica ser un jugador profesional: quien debe saber manejar las altas exigencias y expectativas que se crean alrededor sus potencialidades, y más aún, saber manejar la fama y el dinero que trae consigo el profesionalismo, ya que son dos elementos que sin la debida orientación previa, pueden conducir por caminos estrepitosos.

Licenciada Steffanie Jackeline Nuñez Hernández:

Steffanie Jackeline Nuñez, graduada de la Universidad Nacional Autónoma De Honduras en el Valle De Sula.

Definimos violencia doméstica cuando una persona trata de controlar y de ejercer poder sobre su cónyuge en el contexto de una relación sentimental.

Las relaciones abusivas siempre comprenden un desequilibrio de poder y control. El agresor usa palabras y conductas intimidantes e hirientes para controlar a su pareja.

Puede manifestarse de diferentes maneras: físico, emocional, sexual o financiero. Los hombres son víctimas de maltrato por parte de sus parejas; muchos de ellos no presentan denuncias por pena o miedo al qué dirán los demás y el machismo, pero la violencia doméstica suele estar dirigida a las mujeres y en Honduras este tema no es una excepción.

El aumento de casos en los últimos meses del presente año se considera que ha sido debido a la situación del encierro que tememos que vivir debido al COVID-19 y aunque para la mayoría, nuestro hogar debería de ser un lugar de paz protección y refugio ante esta situación; para muchas de nuestras mujeres hondureñas se ha convertido en un tormento e infierno pues son víctimas de violencia domesticas ejecutada por sus cónyuges y por supuesto si hay hijos en el hogar ellos del mismo modo se ven afectados.

Ya sea que adopten en el presente o futuro una conducta agresiva o que adquieran un comportamiento sumiso que les convierta potenciales víctimas a corto o largo plazo.

Como hemos visto últimamente en las noticias jugadores de la Liga Nacional han sido denunciados por parte sus esposas, por violencia doméstica.

¿Podríamos decir que es un escenario más alarmante o que ellos están exentos a realizar esta conducta?

Al contrario, ellos como todos, son seres humanos y por ende se deben regir de igual forma ante nuestras autoridades y acatar las órdenes que la ley así amerite.

¿Ahora por qué en los jugadores se ha manifestado este tipo de conductas?

Se pueden considerar diversas situaciones que, si bien es cierto, no es excusa para que un individuo dañe a otra persona, estos son factores que contribuyen y llevan a una persona generar conductas violentas dentro y fuera del hogar.

En primera instancia muchos quizá no están dispuestos a pasar por procesos que les ayude a sobrellevar el estrés, la ira o los causantes que han detonado este de comportamiento.

Por otro lado, muchos, al ser figuras públicas adquieren una autoestima demasiado elevada que los lleva a sentirse superiores; sentimiento que como hemos mencionado provoca a la persona adaptar conductas agresivas, por ende, pueden creer que nada les va a suceder si comenten estos delitos.

De igual forma la mayoría de los hombres se guardan sus sentimientos en distintas áreas de sus vidas; y no se permiten expresarlos debido al miedo u orgullo de mostrarse tal cual son por ende reprimen todas sus emociones las cuales se ven manifestadas en conductas agresivas.

Los problemas económicos, el consumo masivo de alcohol y otras sustancias, los conflictos y tensión dentro de la relación íntima de pareja o de matrimonio, también incrementan los índices de violencia familiar.

Otros factores que alteran las relaciones interpersonales, es que en la actualidad los jugadores se han visto forzados a quedarse en casa, tienen que convivir con sus parejas 24/7; esto genera para ambas partes un estrés porque se ha interrumpido sus actividades habituales y como la mayoría de seres humanos no se adaptan al cambio, a una nueva rutina en sus casas, no saben cómo salir de su zona de confort y no logran crear hábitos que ayuden a sobrellevar adecuadamente el estar tanto tiempo en casa.

Sumado a todo esto muchos se ven afectados por el insomnio; y este genera que la persona se sienta cansada, irritable y con ira durante el día.
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Debido a que esta situación puede afectar a cualquier persona debemos de conocer también el circulo de la violencia:

En primer lugar, encontramos la aparente calma: Salir con la pareja e intentar conquistarla, segundo, tensión violenta y progresiva.

Aparecen celos, peleas, gritos, insultos y humillaciones, tercero, agresión violenta: Amenaza, desata su furia, la violencia se trasforma en física, cuarto, arrepentimiento y promesas.

El agresor reconoce su accionar, pide disculpas, dice que ha cambiado y promete que no lo volverá a hacer y en quinto lugar la reconciliación: Consiente a su pareja en un intento por mostrar cambios.

No se debe dejar pasar por desapercibido las consecuencias deja el maltrato psicológico a sus víctimas entre ellos podemos mencionar: La baja autoestima, depresión, inseguridad, intentos de suicido, etc.

Y el alto porcentaje de victimas que han fallecido debido a esta problemática. Por lo tanto, si la persona es víctima se recomienda que inmediatamente pueda realizar la denuncia y buscar ayuda profesional.

De igual forma, si la persona considera y reconoce que tiene problemas de ira y teme a convertirse en agresor o se ve a sí mismo como uno, se recomienda también pueda buscar ayuda profesional, esta debe ser terapia individual, familiar y de ser posible terapia de pareja.

¿Es recomendable que la Liga Nacional incluya en el cuerpo técnico a un profesional de la psicología?

Licenciado Félix Argueta:

Considero que si es de suma importancia la integración de un equipo de salud dentro de los equipos nacionales.

Por ejemplo, un psicólogo, un fisioterapeuta, un médico general, etc. Sé perfectamente que esto trae un costo mayor para los equipos; pero no podemos solamente considerar el aspecto físico de los jugadores, su salud interna y psicológica es mucho más importante al final del día.

Teniendo un/a psicólogo/a dentro de los equipos sería de mucha ayuda. Han habido claros ejemplos como Prisca Zablah que tengo entendido que ella es de mucha ayuda a jóvenes adolescentes que aman el fútbol en INMUDE.

También Keila Duarte que tuvo una mayor aportación para el equipo del club Vida en La Ceiba; y sé que hay muchas otras personas dedicadas a la psicología deportiva que pueden ser de mucha ayuda. Puedo llegar a considerar y concluir que esto puede traer grandes cambios en actitudes y en las vidas de los mismos futbolistas y cuerpos técnicos en general.

Licenciada Kimberli Perdomo:

Por lo expuesto, es importante que la Liga Nacional al fútbol entiendan que no solo deben concentrar todos sus esfuerzos en brindar una excelente formación futbolística.

Esta debe ir acompañada de la misma disposición por brindar en el banquillo técnico la disposición de un psicólogo; el cuál brinde una excelente formación en principios y valores.

En la medida que los jugadores reciban una formación integral y completa, vamos a poder ver jugadores comprometidos y consolidados en valores. Por lo tanto, podrán entregarnos su más alto potencial y rendimiento deportivo.

Para ello se hace necesario que las academias y clubes que operan en Honduras desarrollen programas de promoción y fundamentación en principios y valores, que pueden ser diseñados por pedagogos o psicólogos especializados en la educación de niños y jóvenes que se dedican al deporte.

Tal vez para algunos directivos pueda parecer innecesaria la participación de estos profesionales dentro de la Liga, pero los tiempos han cambiado; por las condiciones propias de alto riesgo social a la que se exponen nuestros niños y jóvenes, hoy se hace necesaria su participación.

No debemos escatimar esfuerzos cuando se trata realmente de impartir una formación óptima que aporte a las nuevas generaciones; jugadores integrales que cuentan con una enorme calidad humana, como excelentes personas y profesionales.

Licenciada Steffanie Jackeline Nuñez Hernández:

Todos los equipos deberían tener un psicólogo de cabecera, pero no solo deben enfocarse en temas motivacionales como los que proporciona la psicología del deporte y tampoco para prevenir solamente la violencia doméstica.

Sino para enseñarles también a lidiar con la presión de la fama que los jugadores día con día conllevan; asimismo temas de inteligencia emocional, asertividad, habilidades sociales, autoestima, etc.

Es primordial que puedan contar con un profesional que les acompañé, oriente y guié en áreas personales e interpersonales.

Conclusión 

Por lo expuesto, se llega a entender que los equipos de Primera División deben preocuparse por la estabilidad de sus jugadores tanto en lo físico, como en lo mental.

Si bien es cierto, algunos equipos de la Liga Nacional contratan Psicólogos para preparar a sus jugadores en encuentros fuertes como los “Clásicos Nacionales” y usarlos como “motivadores”; también debe existir un apoyo para esos jugadores que tienen problemas en casa.

Es recomendable que la Liga Nacional pueda exhortar a los directivos a incluir un Psicólogo en el banquillo técnico; esto para prever situaciones de violencia domestica en jugadores de Primera División e inculcar los valores requeridos para evitar dichos escándalos.

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