SANTA BÁRBARA. Fueron varias las hipótesis que se manejaron en el caso de tres jovencitas que habían desaparecido desde hace 10 días en el occidente del país.

Las adolescentes responden a los nombres de Jenny Paola Valladares Cardona, de 13 años de edad, Justa Gabriela, de 12 años de edad y Leydi Castro, de 13 años de edad.

Según información preliminar, las muchachas fueron encontradas en la comunidad de Peña Blanca, luego de ser bajadas de un automóvil en el desvío que conduce a Las Vegas.

Aparentemente, los presuntos responsables de su rapto decidieron dejarlas en libertad ante la presión efectuada por parte de los trabajos de inteligencia de la Policía.

También, se dio a conocer que las jóvenes siempre permanecieron entre los sectores de Las Vegas, Santa Cruz de Yojoa y Peña Blanca. Al ser halladas en una zona solitaria, fueron llevadas a una posta policial de Las Vegas, donde elementos de Medicina Forense del Ministerio Público la revisarán para determinar cuál es su estado de salud, aunque se dijo que estaban demacradas, pues al parecer no se estaban alimentando de la manera adecuada.

Las autoridades aún están en proceso de investigación sobre este caso

Cabe mencionar que al inicio se dijo que se pudo haber tratado de un secuestro, sin embargo, dicha hipótesis quedó descartada hoy mismo, ya que una de las muchachas aparentemente tenía una relación amorosa con un hombre, asimismo, se conoció que ella destruyó su celular para que no le encontrasen evidencia.

Desde el 13 de octubre las tres jovencitas de 12 y 13 años desaparecieron cuando iban para el colegio, el 19 de este mes, el tema trascendió públicamente. En vídeo subido a redes sociales, muestra a las niñas en una toma bastante cerrada, una habitación que se percibe más que modesta, sus rostro, expresiones y testimonios excitados, con un chispeante reflejo, mezclan entre despreocupación, miedo y hasta el presunto consumo de drogas. Las conjeturas son muchas.

CASO DESAPARECIDAS EN SANTA BÁRBARA

Entre risas, las pequeñas dicen que decidieron dejar sus casas y vivir sus propias vidas, que ya trabajan, hablan del embrazo de una de ellas y piden que cesen la búsqueda y que ya no interfieran en sus decisiones. Mientras graban alguien las filma y la percepción denota la inducción testimonial, incluso, analistas dicen que alguien, una mujer les recuerda manifestar lo del presunto embarazo de una de ellas.

“Yo lo que les digo es que no nos busquen, tenemos trabajo, estamos bien, que no nos busquen porque eso nos perjudica y que esos anuncios que los quiten porque nosotros estamos trabajando y estamos bien gracias a Dios”, expresó una de las jovencitas.

Otra de las niñas afirmó que “estamos súper bien, trabajando aquí, estamos excelente, estamos mejor aquí que cuando estábamos en nuestras casas, en nuestras casas era un desastre”.