Intibucá: policías gasean y desalojan protesta frente a posta donde murió Keyla Martínez

347

HONDURAS. Pobladores de La Esperanza, Intibucá, llegaron hasta la estación policial en donde ayer, de forma misteriosa, murió la joven estudiante de Enfermería Keyla Martínez, para exigir que se investigue su caso, pues consideran que los agentes uniformados son los principales sospechosos.

La protesta que comenzó de forma pacífica de volvió violenta luego de que policías antimotines, con toletes, escudos y gas lacrimógeno, intentaran ahuyentar a la muchedumbre, en la cual había familiares y amigos de la víctima.

Con pancartas en mano y gritando consignas, mujeres y hombres demandaron justicia para Keyla. Según la Policía, la fémina se suicidó en el interior de una celda. A Martínez la detuvieron presuntamente por «escándalo público» y «desafiar el toque de queda» impuesto por las autoridades.

Sin embargo, su versión no convence a la mayoría de la población, la cual tacha de «asesina» a la institución de seguridad.

Lea también: Médicos desmienten a policías: Keyla Martínez «ingresó fallecida al hospital», revelan

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie y al aire libre
Jóvenes y hasta adultos mayores estuvieron presentes.

«Estamos rodeados»

La diputada por el partido político Libertad y Refundación (LIBRE) Olivia Zúniga Cáceres grabó con su teléfono móvil todo lo que acontecía, al mismo tiempo que denunció «Represión contra el pueblo en La Esperanza, Intibucá«.

«Estamos rodeados de policías, encerrados en un negocio, a donde nos están tirando gas lacrimógeno. La gente ha sido brutalmente reprimida. Han disparado bala viva. Estoy con mujeres, jóvenes. Se reportan varios pobladores gravemente heridos«, escribió Zúniga en su perfil de Twitter.

Las bombas lacrimógenas fueron lanzadas sin discriminación a todos los presentes, que estaban frente a la iglesia catedral y parque central de la ciudad, sin importar a quienes afectara. Incluso afectaron a personas que no participaban de la protesta.

Varias mujeres y niños resultaron con problemas respiratorios producción de la inhalación del gas tóxico. Asimismo, algunos fueron heridos por golpes y balas de los policías, incluyendo un enfermero, colega de Keyla.

Puede ser una imagen de niños, sentado y al aire libre
Un sindicalista, enfermero del centro de salud, golpeado por la Policía de La Esperanza.

Nota para nuestros lectores:

Suscríbete gratis a más información en nuestro WhatsApp haciendo clic en el enlace: http://bit.ly/2LotFF0.