Derek, el niño hondureño que hace mandados a L1, dice que quiere ser policía

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Derek
TIEMPO Digital conversó con Derek y su mamá, residentes en El Níspero, Santa Bárbara.

CORTÉS, HONDURAS. -¿Aló?, ¿Hablo con doña Carmen, la mamá de Derek?- «Sí, soy yo», contestó una cálida voz desde el otro lado del celular, más específicamente, El Níspero, Santa Bárbara, un pueblo ubicado en el occidente del país.

Derek Salvador Ramos Madrid, tiene tan solo cinco años de edad, cursa la preparatoria antes del primer grado y se viralizó en redes sociales gracias a una fotografía que lo mostraba a él subido en su desgastada bicicleta, la cual tenía una hoja de papel al frente que decía «Se hacen mandados a L1.00» escrito con marcador rojo.

TIEMPO Digital conversó con Derek y doña Carmen sobre, entre otras cosas, cómo y por qué es que ahora él hace mandados a sus vecinos y lo recompensan con dinero.

Desde su casa de bahareque y techo de tejas, aunque algunas están quebradas, «Y por eso, usted viera, cuando llueve, diga que uno no sabe en dónde colgar la ropa«, doña Carmen y Derek contaron lo siguiente:

«Derek, es que, si supiera, él es bien entrometido y le gusta ayudar, le encanta, en lo que sea. Si el año pasado, que estaban construyendo unas casas de Vida Mejor, él iba a pedir trabajo -¿En serio? Ja,ja- Sí, él les dice a los albañiles ‘¿No tiene trabajo que me den?'», contó doña Carmen.

«Entonces les causaba risa y le decían ‘Sí, mirá, alcánzame esto y aquello’ y él lo hacía. Ya cuando lo hacía, le daban L20 o L10. Y viera, se ganaba el corazón de los albañiles, porque a veces también le traían una mudada, zapatos o cualquier otra cosa», agregó.

Derek lo hace por iniciativa

Aunque son una familia de escasos recursos, en ningún momento fueron los padres del menor quienes lo obligaron a hacer mandados en su bicicleta. Mucho menos para sacar provecho del dinero que otras personas le dan.

«Yo no trabajo, pero, mi abuela era dueña de una cantina, entonces, nosotros, con una o dos cajas de cerveza que vendamos, ya hacemos para la comida, y nosotros nunca le dijimos ‘Derek, anda’, no, es cosa de él», continuó diciendo doña Carmen.

-Doña Carmen, ¿Y qué hace Derek con el dinero que consigue? «Se compra churros, juguitos, solo a dar envidia es que viene» -Ja,ja,ja.

«La bicicleta que él tiene, el muchacho con quien yo vivo, no recuerdo si fue un teléfono viejo que él cambió, y le regaló esa bicicleta. Una vez se le arruinó, y le dijo ‘Papá, arréglame la bicicleta porque yo tengo que salir a hacer mandados’, y mi esposo no quería, pero Derek le decía ‘Es que estoy aburrido y caminando me duelen las patitas'», comentó entre risas doña Carmen.

Derek tiene el servicio ‘delivery’ más económico y eficiente de Honduras

-¿Y por qué él cobra solo L1? «Bueno, no es que él cobre, sino que cada persona le da lo que quiera, pero él nos dijo que en la hoja le pusiéramos L1. Es que, como le dijo, él lo hace más por ayudar», agregó su mamá.

Derek: «Quiero ser policía»

Luego de platicar con doña Carmen, obviamente no podía desaprovechar la oportunidad y hablar con el protagonista de esta nota: Derek. A sus cinco años, él está seguro que, quiere una beca para estudiar, pero también, anhela ser policía.

-¡Hola, Derek! ¿Cómo estás?- «Muy bien, ¿Y usted?», contestó de una forma muy alegre y amable.

Entre otras cosas, como decir que le fascinan los chocolates y las frituras, Derek comentó que «Me gusta la escuela y quiero ser policía». -¿Por qué querés ser policía, Derek? «Mmmm, los policías andan carros y motos… ayudan a la gente», contestó inocentemente.

Luego, nos pusimos a platicar sobre cómo estuvo su jornada de mandados durante el día. –¿Saliste en tu bicicleta hoy, Derek?, ¿Qué compraste?- «…Confites, chocolates, churros» -¿Cuál es tu churro favorito?- «Los picantes», dijo.

La conversación fue breve, Derek, al ser un niño aún, contestaba un poco tímido y sus respuestas eran cortas.

Si desea colaborar

Derek, a raíz que su historia se hizo popular entre los hondureños, varias personas quisieron regalarle cosas como, por ejemplo, una cama, una computadora para hacer sus tareas y una bicicleta nueva.

Pero Derek y su familia tienen muchas necesidades más, así que, si usted desea colaborar, pues comunicarse directamente doña Carmen, al número: +504 9571-2064.