Redacción. Diversas organizaciones opositoras denunciaron este sábado la muerte del abogado Carlos Cárdenas Zepeda, quien habría sido detenido hace 15 días por órdenes del Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Con este caso, suman dos los opositores fallecidos bajo custodia en Nicaragua en menos de una semana. El primero fue Mauricio Alonso, cuyo cuerpo sin vida fue entregado a su familia tras permanecer más de un mes detenido.
Según el Monitoreo Azul y Blanco, Cárdenas Zepeda, originario de Managua, sufrió un secuestro previamente en 2018 y liberado tras varias detenciones. Participó como colaborador en el diálogo nacional iniciado en mayo de ese año, destinado a buscar soluciones a la crisis social y política que atraviesa el país desde abril de 2018.

La organización advirtió que la nueva modalidad represiva del régimen consiste en capturas, desapariciones forzadas y entrega de personas detenidas ya fallecidas.
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criminalización de la protesta
Este patrón, según ellos, confirma la criminalización de la protesta y evidencia una estrategia sistemática para silenciar a la disidencia política.
El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más y la Unidad de Defensa Jurídica también confirmaron la muerte de Cárdenas Zepeda. Por su parte, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE. UU. se declaró “horrorizada por la inhumanidad de la dictadura Murillo-Ortega” tras el fallecimiento de Mauricio Alonso.

Hasta ahora, ni el gobierno de Nicaragua ni la Policía Nacional han ofrecido versiones oficiales sobre estas detenciones y muertes, algo que ocurre de manera habitual en el país.
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde 2018, que se intensificó tras las elecciones de noviembre de 2021.
Ortega, de 79 años y en el poder desde 2007, logró la reelección para un quinto mandato, mientras sus principales contendientes están encarcelados, expulsados del país y privados de sus derechos políticos, bajo acusaciones de “golpistas” y “traición a la patria”.