Empleados denuncian daño mental y físico por supuesto maltrato laboral en EEH

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denuncian maltrato laboral en EEH
Mediante una carta, el personal de dos sedes de EEH en San Pedro Sula expuso cuál es el panorama de acoso laboral que, al parecer, sufren.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Hostigamiento laboral se está registrando a lo interno de la Empresa Energía Honduras (EEH), según una denuncia efectuada por más de cuatro decenas de empleados.

A través de una carta dirigida al ingeniero Ricardo Roa Barragán, gerente general del consorcio privado, el personal de un par de sectores de San Pedro Sula externó su molestia.

De acuerdo a lo descrito, están disconformes con las acciones de dos coordinadores de la empresa; se trata de Sandra Pérez y Henry López, quienes dirigen las actividades en la ciudad industrial.

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Múltiples perjuicios

Lo denunciado indica que el dúo estaría realizando acciones más allá de las atribuciones que tienen en EEH. Los empleados aseguran que tal situación afecta hasta su condición de salud.

«Está causando un sisma, inconformidad e indignación laboral, agregado al daño psicológico y emocional con referencia, inclusive al tiempo de la toma de alimentos que pueden generar y ya está provocando, por la tensión creada, hasta problemas digestivos en los empleados», describe el pronunciamiento.

También reportan estrés, ansiedad, depresión, frustración, impotencia, insomnio, fatiga, úlceras, disminución del autoestima, humillación, aislamiento, deterioro de relaciones interpersonales, enfermedades físicas y mentales. «Es un daño a mediano y largo plazo«, acotan.

Los autores de la misiva apuntan que, supuestamente, la causa de la intranquilidad es que los personajes en mención toman decisiones a través de procesos que son sistemáticos y recurrentes.

Además, señalan que lo expuesto daña su productividad laboral, pese al esfuerzo que cada colaborador estaría efectuando. Aseguran que el recurso humano abandona labores apresuradamente minutos después de las 5:00 de la tarde (hora de salida), cuando antes «trabajaban tiempo adicional y sin solicitar remuneración».

Los supuestos afectados decidieron comunicarse directamente con Ricardo Roa en búsqueda de una solución a los problemas. Él dirige la empresa desde abril de 2019.

¿Sed de supremacía?

Los denunciantes estiman que el presunto accionar de Pérez y López responde a la intención de intimidar y amedrentar, tanto de forma emocional como intelectual, a los trabajadores, mismos que tendrían ya cinco años en sus puestos.

El propósito final es excluirlos de la organización o satisfacer su necesidad de poder, aseguran los empleados; a su vez, argumentan que el ambiente laboral era mejor previo a la llegada de los coordinadores señalados.

Incluso acusan a ambos de sostener reuniones donde fraguan un clima de acoso laboral. En ese sentido, los empleados aseveran que hay temas que podrían abordarse con una comunicación confiable entre las partes, pero Pérez y López optan por propiciar «incertidumbre y temor«.

Aquejan trato denigrante

En otro apartado del documento, se enumeran las supuestas prácticas indebidas que estarían desarrollándose en las dos oficinas de la distribuidora de energía eléctrica de origen colombiano.

  1. Remoción de personal de un lugar a otro a través de tácticas de desestabilización. Por ejemplo, el traslado del equipo de trabajo del departamento de distribución a la sede Satélite, sin explicación razonable. 
  2. Restringir la comunicación directa de los compañeros de trabajo de un área a otra.
  3. Ignorar a varios empleados de EEH o no dirigir la palabra porque no es un líder o jefe de su simpatía
  4. Se genera división entre compañeros de trabajo a enfrentarlos o confrontarlos. 
  5. Establecer una comunicación a través de niveles jerárquicos, que impiden la efectividad y agilidad de los procesos, con situaciones que, en la mayoría de los casos, no requieren de visto bueno del jefe inmediato. 
  6. La descalificación desmedida de la apariencia, forma de arreglo y de vestir de la persona con gestos de reprobación o verbalmente. Esta medida ellos no la toman de manera general. 
  7. Gritar o insultar
  8. Críticas permanentes al trabajo de los empleados de EEH de varias áreas en la que ellos no tienen injerencia directa ni razón alguna para realizar ese tipo de comentarios. 
  9. Amplificar o dramatizar de manera injustificada errores pequeños o intrascendentes al personal por cosas pequeñas y de manejo común. 
  10. Evaluar nuestro trabajo de forma inequitativa o de forma sesgada.
Lea el documento completo aquí.

«Este acoso está atentando contra la dignidad de los trabajadores de EEH. Es evidente el desconocimiento de estas personas de los derechos humanos«, declara el total de 43 personas que firmó el documento.