Defensor de Derechos humanos se une huelga de hambre contra corrupción en Honduras

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Centro de Investigacion y Promocion de Derechos Humanos (CIPRODEH) Director, Wilfredo Mendez adhers to the hunger strike being held by Tolupanes natives and members of the Indignants Movement,demanding the resignation of President Juan Orlando Hernandez and the creation of an Constituent Assembly, in Tegucigalpa on July 13, 2015. AFP PHOTO/ Orlando SIERRA.

TEGUCIGALPA. El activista hondureño Wilfredo Méndez, del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos, se sumó este lunes a la huelga de hambre iniciada el 22 de junio por miembros del movimiento de «indignados» que luchan contra la corrupción en el país.

«He decidido incorporarme a la huelga de hambre, que hoy cumple 21 días, un sacrificio personal que varios hombres y mujeres están haciendo para tener un mejor país», afirmó en una declaración el activista humanitario.

Con Méndez son 23 las personas que estaban en huelga de hambre este lunes, instaladas en tiendas de campaña en la calle de acceso a la Casa Presidencial en la capital.

La huelga comenzó el 22 de junio por dos jóvenes dirigentes de los «indignados» que se retiraron seis días después. Otras personas que sumaron luego se han retirado por problemas de salud y han sido relevadas por otras.

Desde el 30 de junio se mantienen en la protesta siete indígenas, incluyendo una mujer, de la comunidad de tolupanes del norcentral departamento de Yoro.

Los «indignados» exigen que el presidente, Juan Orlando Hernández, solicite a Naciones Unidades la integración de una Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICI) que investigue la corrupción, incluyendo acusaciones contra el propio mandatario.

La semana anterior la ONU envió a Honduras una misión exploratoria, pero para instalar la comisión se requiere de una solicitud del presidente, quien no lo ha pedido.

En declaraciones a la AFP, Méndez elogió al movimiento de los «indignados» pero dijo que la lucha debe ir más allá de lo que han planteado.

Las movilizaciones de los «indignados» comenzaron el 29 de mayo, cuando unas 5.000 personas desfilaron frente a la sede del Seguro Social llevando velas en señal de duelo por la muerte de unas 3.000 personas en cinco años a causa de la mala atención médica por el saqueo de unos 330 millones de dólares de esa institución por políticos y empresarios.