REDACCIÓN. Cada inicio de ciclo acarrea novedosas inclinaciones de peluquería, no obstante el 2026 arriba con una premisa precisa: inclinarse por estilos que se ajusten óptimamente a la existencia cotidiana.
Distante de apariencias estáticas o exageradamente elaboradas, los especialistas concuerdan en que la relevancia residirá en la espontaneidad, la agilidad y en resaltar la identidad de cada fémina mediante su cabellera.
El venidero periodo centra su atención en formas polivalentes, atractivas y sencillas de conservar, aptas para seguir el transcurso de los años sin extraviar el buen gusto. Consistencias livianas, niveles tácticos y contornos que delimitan las facciones determinan una manera de interpretar el arreglo del pelo más independiente y menos limitada.
Uno de los pilares que marcan el 2026 es la denominada virilización de la estética capilar femenina, comprendida como una vía para acentuar la fisonomía y adquirir carácter. Así lo expone Fran Galán, profesional en The Beauty Concept, quien afirma que «una melena corta pixie ya no se interpreta como un arreglo masculino y actualmente es de los más modernos y agraciados». Admite que el estilo bob continúa siendo «el monarca de monarcas» en los centros de belleza.
Variedades
- Bob con textura: Permanecerá como un esencial incuestionable. En 2026 se porta con una base más liviana, levemente escalonado y con acabado espontáneo, permitiendo que las ondas brinden agilidad.
- Pixie: Se reafirma como una de las propuestas más actuales. Se luce con consistencias sutiles y flecos hacia los costados, dejando el semblante a la vista. Es un estilo funcional e ideal para quienes disponen de escasos minutos para el aseo cotidiano.

- Long butterfly: Para aquellas que escogen conservar el largo, los niveles extensos con flequillo son la opción más adaptable. Posibilitan jugar con la densidad y los desplazamientos, especialmente con el secado tradicional que retoma fuerza.
- Shaggy: Resalta por su aire informal inspirado en la década de los 70. Con niveles asimétricos y un aspecto aparentemente revuelto, entrega una imagen contemporánea y fresca.
- Long Bob: Sigue siendo una alternativa confiable para un cambio discreto. Más extenso que el bob convencional y con los extremos rebajados, resulta distinguido y simple de arreglar.

