El lanzamiento de un nuevo auto es un acontecimiento trascendental: es una ocasión en la cual confluyen años de planificación, diseños y pruebas. Y, a pesar de eso, no son pocos los que no pueden esperar para meterle mano a la chapa —cuidadosamente, claro— y al motor, consiguiendo que éste dé siempre un poco más.

Cuando se lanza un nuevo modelo, para estas personas la acción apenas acaba de comenzar. Para ellos -o para ti, si es que perteneces a ese grupo- es esta selección de los mejores autos para tunear a los que puedes echar mano a día de hoy. Con una cantidad correcta de dinero, así como con el conocimiento y la paciencia justa, se puede modificar casi cualquier carro. A algunos, estas “mejoras” les quedan mejor que a otros, y de ahí esta selección.

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Honda Civic

autos para tunear
Foto: digitaltrends.com

A pesar de lo que digan en Fast & Furious, el Honda Civic nunca ha sido un protagonista increíble. Es, sin embargo, un vehículo barato, versátil, fiable y que funcione igual de bien tuneado y compitiendo que sin tunear y llevándote de la casa al trabajo (y viceversa) todos los días, durante años. También hay una verdadera legión de empresas metidas el mercado de los accesorios que apoyan este pacto de valientes, lo cual viene a significar que puedes construir con tu Civic prácticamente el carro que quieras, desde un drag car, un autocrosser todoterreno, o una pieza de colección.

En cualquier caso, no todos los Civics son hechos de la misma manera. Los modelos anteriores al 2000 son los preferidos por sus motores y chasis más tuneables. Pero la última generación es la primera en incorporar un motor turboalimentado de fábrica. Por lo mismo, aún cuando el Civic ha estado en la palestra ya por un buen tiempo, su potencial de tuneo podría recién estar comenzando.

Mazda MX-5 Miata

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Foto: digitaltrends.com

Podrá parecer un juguete, pero el MX-5 Miata es casi tan perfecto como lo sería un pequeño carro deportivo. También se le puede modificar para cualquier tipo de uso, aunque generalmente estas modificaciones implican jaulas de seguridad, cascos y cerros de cinta adhesiva. Ya sea en un autódromo, en un evento a la deriva, o esquivando conos en un autocross, el Miata siempre se siente como en casa. Y teniendo en cuenta que la versión más reciente es uno de los mejores Miatas nunca vistos, podríamos decir que el futuro del MX-5 brilla como la gloria celestial.

Toyota Supra

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Uno por lo general no asocia los autos de Toyota con la palabra “emoción”, pero se da la circunstancia que los esfuerzos de la automotriz destinados a producir vehículos de “rendimiento” ha conseguido dar (intencionadamente, o no) un excelente ejemplar para nuestra lista.: el Toyota Supra. Durante cuatro generaciones, el Supra se ha convertido en un auto tan icónico como ningún otro modelo que halla llevado el rótulo de Toyota. Lamentablemente, ya no se fabrica, pero este dos puertas sigue siendo muy codiciado por su estilo sensual y sus motores salvajes, que pueden aumentar su capacidad para producir cantidades alucinantes de poder. Si bien no es el único carro deportivo japonés preferido por los tuneadores, el Supra es también algo menos exótico que sus rivales, por lo que es fiable y relativamente fácil de modificar.

Volkswagen Golf

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Con el original GTI, Volkswagen inventó el hatchback moderno, y su combinación de rendimiento y funcionalidad sigue siendo tan atractiva hoy como lo ha sido siempre. El GTI ayudó a sacaruna s de las sombras la subcultura del tuneo, la cual es ahora algo tan vivo y natural como cualquier otra en el mundo del automóvil, consolidando de paso al R32 y al Golf R sus lugares en la historia. El resultado es una placa de identificación que —al igual que los otros vehículos enumerados aquí— viene con una avalancha de piezas de repuestos disponibles, así como una red nacional masiva de aficionados.

Mazda RX-7

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Pocos vehículos en el mundo tienen fans tan apasionados como el Mazda RX-7. ¿Por qué? dos palabras: motor rotativo. El Wankel 13B que movió al Mazda RX-7 es una obra maestra defectuosa, que compensa con una suavidad increíble la potencia de sus caballos. Se puede reconocer a estos por las manchas adicionales de petróleo que van dejando por todas las partes en que paran. Debido a su red de piezas de soporte, no tienes que buscar demasiado para encontrar por allí cuatro rotores RX-7 con 800 CV o más, pero incluso desde la fábrica, la dinamo de peso ligero ya daba alegrías. Se espera que el motor rotativo haga un regreso triunfal muy pronto.

Mitsubishi Lancer Evolution