Un día de trabajo -que por cierto él mismo catalogó de muy malo- regresó a su casa y se puso a jugar un ratito con su hijo (un bebé) para distraerse un poco. Para entretenerlo, se puso a hacer pompas de jabón.

En un momento observó con cuidado como las pompas explotaban al tocar al niño, sin causar el más mínimo daño. Eso, encendió una tremenda luz de idea en su cabeza.

Miyako, entonces, instó a su equipo para que invirtieran tiempo y esfuerzo en una fórmula de jabón que no fuese agresivo con las plantas. Rápidamente, crearon una pistola de pompas de jabón (no dañino) que puede engancharse a un pequeño dron.

El artefacto con la pistolita, controlado mediante GPS, vuela hasta las flores y comienza a disparar numerosas pompas de jabón cargas de polen. En cuanto las burbujas tocan las flores y explotan, sin causarles lesiones, liberan el polen necesario.

Según las estadísticas recopiladas por el grupo de trabajo, este “sustituto” de las abejas fue un éxito en alrededor de un 90 por ciento de los casos.

Eso sí, las burbujas de jabón no son efectivas si hay viento en el ambiente o está lloviendo. Por tanto, siguen sin ser tan eficaces como el valioso animalito. Pero, es una solución sofisticada y moderna que serviría como una solución de emergencia.

Por ahora seguimos con la responsabilidad de cuidar las abejas para que nunca nos falten, pero la tecnología siempre buscará ir de la mano y prevenir.

Video relacionado con las abejas:

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