Conocer a Francisco Morazán más allá de las estatuas de perfil

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Francisco Morazán
Francisco Morazán

¿ 3 de octubre, le dice algo especial está fecha como hondureño o centroamericano ? Pues quizá recuerde lo que le enseñaron en la escuela, que el 3 de octubre se celebra el cumpleaños del prócer centroamericano Francisco Morazán.

Obviamente, conocemos que por ley el calendario cívico hondureño celebra el 03 de octubre el “Día del Soldado Hondureño” en homenaje al General Francisco Morazán.

Pero hoy día se conoce algo de Morazán que vaya  más allá de conocer las estatuas o estampillas de un hombre que aparece en caballo y de perfil del cual se dice que se tomaba las fotos de esa forma porque perdió una oreja en una batalla.

Pues de acuerdo a los historiadores que han profundizado en la vida y obra de este ilustre hondureño, el pensamiento de Morazan, debería seguir vivo en la actualidad y permanecer por siempre porque fue un hombre brillante, un estadista que lucho de forma incansable por la unión Centroamérica y promulgó varias  reformas, entre ellas el acceso a la educación.

El morazanista Miguel Cálix, ha señalado en distintas ponencias que Morazan no es solo un hombre al que hay que recordar sin no  al que hace falta imitar.

Una de las interrogantes que surge en la actualidad es si Las Fuerzas Armadas continúan formando sus miembros bajo los principios de abnegación y sacrificio del héroe nacional.

Las Fuerzas Armadas por décadas gozaron de la confianza del pueblo hondureño, sin embargo en los últimos años esa confianza se ha visto empañada por diferentes actos ilícitos donde algunos de sus miembros se han visto involucrados, además de la penetración de la política vernácula dentro de las filas de la institución castrense.

En el actual gobierno se ha creado la Policía Militar, con lo que las FFAA, han retomado el protagonismo situación que algunos  principalmente de la oposición  califican como un proceso de militarización que no deja de tener algunos  riesgos.

No obstante, el clamor de la ciudadanía es que la institución que está llamada a defender la soberanía nacional y la Constitución de la Republica  este siempre dispuesta a cumplir con ese mandato respetando los derechos de todos los ciudadanos y no a los intereses particulares de los políticos de turno.

Recordando datos importantes del prócer nacional

José Francisco Morazán Quezada nació el 3 de octubre de 1792 en Tegucigalpa,  sus padres fueron Eusebio Morazán Alemán y Guadalupe Quezada Borjas, ambos miembros de una familia criolla de clase alta dedicada al comercio y la agricultura.

Cuenta la historia que a los trece días después de su nacimiento, Morazán fue bautizado en la Catedral de Tegucigalpa, donde  aún se encuentran registros de ese acontecimiento.

De acuerdo con los estudiosos del tema morazanico, Francisco Morazán fue un hombre autodidacta, principalmente porque el defensor centroamericano nació en una  época donde Honduras carecía de escuelas, y saber leer y escribir era un privilegio de la clase alta solo  un 2% de la población sabía leer y un 98% eran analfabetas.

De acuerdo a lo indicado por el historiador  Calix, para 1813 la familia de Morazán  se mudó de nuevo a Tegucigalpa de donde había salido años antes  y una vez allí, su padre puso a Morazán bajo la tutoría de León Vásquez, quien le enseñó derecho civil, proceso penal y notariado y fue así como el paladín conoció y aprendiendo el respeto y la obediencia por las leyes.

También aprendió  a leer francés en la biblioteca de su tío político, Dionisio de Herrera, lo cual le permitió familiarizarse con las obras de Montesquieu, “El contrato social”, de Jean-Jacques Rousseau; la Revolución Francesa y la historia de Europa.

Según Cálix, Morazan  lucho por la educación igualitaria, pero con ese  hecho cava su propia tumba, porque en aquel entonces la Iglesia dirigía la educación y Morazán proponía que fuera el Estado quien lo hiciera. Asimismo, exigió que a la niña se le educara igual que al niño, en un tiempo donde las mujeres no tenían el derecho a la educación.

Otros datos

Francisco Morazán se casó con María Josefa Lastiri en la Catedral de Comayagua el 30 de diciembre de 1825. De este matrimonio nació, en San Salvador, Adela Morazán Lastiri en 1838 (la única hija de Morazán).

María Josefa pertenecía a una de las familias más ricas de la provincia de Honduras. Su padre fue el comerciante español Juan Miguel Lastiri, quien jugó un papel importante en el desarrollo comercial de Tegucigalpa. Su madre fue Margarita Lozano, miembro de una poderosa familia criolla en la ciudad.