Confraternidad Evangélica le dice «no» al matrimonio gay en Honduras

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Confraternidad Evangélica
Pastor Alberto Solórzano, representante de la Confraternidad Evangélica en Honduras

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Luego de que miembros de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual e Intersexual (LGBTI) presentaran un recurso para que fallen a favor del matrimonio del mismo sexo, la Confraternidad Evangélica se pronunció en contra.

Por lo que el pastor Alberto Solórzano se apersonó ante la Sala Constitucional con el objetivo de oponerse a un presunto fallo favorable, ya que con la aprobación se daría luz verde para el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En relación a lo anterior, la Confraternidad Evangélica es de la opinión que la comunidad LGTBI ejerce presión y mueve recursos, todo ello con el fin de que la población en general vea el matrimonio gay desde otra perspectiva. O sea, que la población en general vean el hecho como un acontecimiento dentro de los parámetros de lo «normal».

“Nos hemos acercado a los miembros de la Sala Constitucional para ver cuál es el estatus y allí mismo, hemos manifestado nuestra postura e insistimos que hacer acopio de esto”, manifestó.

Para Solorzano hay otros intereses de por medio en que se apruebe el matrimonio ente personas del mismo sexo. “Es una agenda que tiene trasfondo internacional, hay mucho dinero corriendo acá y hay personas interesadas en que personas cedan, por lo que la iglesia tiene que estar vigilante”, señaló.

El representante de la Confraternidad Evangélica se reunió con los magistrados de la Sala Constitucional para actualizarse sobre los avances de los recursos presentados sobre este tema.

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La Constitución no permite el matrimonio gay

En la actualidad, el matrimonio entre personas del mismo sexo no es permitido. Ya que la ley, a través de la Carta Marga no lo permite. Así lo establece el artículo 112 de la Constitución de la República hondureña, la cual dice textualmente: «se reconoce el derecho del hombre y de la mujer a contraer matrimonio, así como la igualdad jurídica de los cónyuges». En caso de que se quiera reformar dicho artículo, se requiere la mayoría calificada; es decir, 86 votos de los 128 diputados que integran el Congreso Nacional.