Confinamiento y energía eléctrica: cambio en los patrones de consumo

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Normalmente estos incrementos de demanda tenían lugar en los momentos de acudir al trabajo y de volver a casa. Sin embargo, con la aplicación de las medidas hemos visto cómo este cambio del consumo ocurre en la hora inmediatamente anterior y posterior. En muchos casos esto puede deberse a que no se produce el desplazamiento de partes significativas de la población a sus lugares de trabajo.
Comparando las dos líneas del gráfico en los momentos antes y después de la cuarentena, podemos observar este efecto de comienzo temprano de la jornada en países como Bolivia, Brasil, Costa Rica, Chile o Perú.

En ese sentido, se puede observar que la aceleración de la demanda eléctrica se ha desplazado hacia hora más tempranas en la mañana. De la misma forma, este efecto se da al final del día de manera relevante en Bolivia, Brasil, Chile, Perú y Uruguay. Adicionalmente, vemos cómo las líneas de cambio en la demanda nos indican unos cambios más paulatinos en la demanda al haberse suavizado la curva en ausencia de muchas de las actividades económicas industriales en Brasil, Chile, Bolivia, Perú y Uruguay.

¿Por qué es importante conocer los patrones de consumo?

Predecir cambios en estos patrones de consumo ayuda a los operadores a conocer cuáles serán los de niveles de demanda, y con ello asegurar que las redes operen de manera eficiente y no se saturen o tengan flujo insuficiente. También permitirá solicitar a los generadores únicamente la energía necesaria. Al mismo tiempo, los generadores pueden planificar los ciclos de arranque y apagado de las centrales con antelación, de forma que les permita reducir los costos y ofrecer precios más asequibles.

Es por eso que es necesario tener un monitoreo cercano a la demanda para hacerla coincidir con la generación para que las centrales de generación operen de forma eficiente. Asimismo, permite asegurar una rápida adaptación, mantenimiento y respuesta de la red en situaciones que siempre han sido cambiantes pero que hoy lo son mucho más.

Comparativamente la evolución de la demanda eléctrica hoy es mucho menos variable de lo que era a principios de abril pasado, antes de que se tomaran las medidas de distanciamiento social. Y esto puede llevar a un funcionamiento más eficiente de la producción eléctrica y por ende a precios más asequibles de la energía mediante unas buenas capacidades de predicción de la demanda. La reducción y la volatilidad de la demanda ha sido en este caso causada por el impacto externo de la pandemia.

Sin embargo, este tipo de reducciones en la demanda pueden ser logradas mediante el uso de diferentes políticas energéticas como la facilitación del autoconsumo o la implementación de políticas de gestión de la demanda. Estas medidas pueden ayudar a reducir esos picos y valles que generan costos al sistema y que retienen el efecto benéfico de poseer una curva de demanda eléctrica más plana de la que habitualmente acostumbra a ser.

Enrique Chueca