Conferencia Episcopal pide a los políticos que busquen la unidad y no el conflicto

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Igualmente, la Conferencia Episcopal critica que una aplicación malsana y clientelista de la Ley, aunada a un frágil Estado de Derecho, permite que en Honduras se emitan concesiones mineras e hidroeléctricas, sin el cumplimiento de los pasos que la misma Ley señala

TEGUCIGALPA-HONDURAS. A través de un comunicado emitido en las últimas horas, obispos de la Iglesia Católica reunidos en la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH), llamaron este jueves a la reflexión tanto de la población hondureña en general como a los dirigentes de la clase política y económica del país.

En el documento difundido, la Conferencia Episcopal analiza y especifica temas que afectan la sana convivencia de la ciudadanía nacional. Entre esos temas, mencionan los conflictos ambientales que se dan por la explotación irracional e los recursos naturales. Situaciones, que actualmente se presentan en Tocoa (Colón), El Corpus (Choluteca), La Unión (Copán), Socoro de la Peñita. Así como también en Siguatepeque (Comayagua), El Negrito, Yoro, Victoria (Yoro). También por la destrucción sistemática de la Biósfera del Río Plátano (Gracias a Dios).

La CEH señala que la responsabilidad de ese contexto lo tiene el modelo económico que se mantiene en el país. El cual privilegia “el afán desmedido de la riqueza” por encima de la vida de las personas y los pueblos.

Asimismo, hace sus observaciones en cuanto al diálogo nacional que presuntamente mantienen dirigentes políticos. Y los compromisos que se deben desarrollar para sacar adelante a Honduras.

En su primera línea, dicha organización religiosa lamenta que año con año las lluvias provoque daños, dejen pérdidas humanas. Y, afecten a cientos de familias hondureñas, sin que las autoridades gubernamentales tomen las medidas del caso.

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“Intereses de políticos boicotea el impulso de reformas profundas en el país”

Asimismo, en torno al Diálogo Político apunta que todos los sectores deben de esforzarse en la búsqueda de una cultura de consensos. Y acuerdos para solventar los problemas que dificultan la convivencia a nivel nacional.

“El cálculo político y posturas personales de los líderes jugando al pactismo está boicoteando cualquier intento de impulsar reformas profundas. Así como permanentes en el Estado de Honduras. Eso, como fruto de un diálogo más amplio, maduro, inteligente, transparente e inclusivo”, sella el comunicado.

De igual forma, indica que “a la clase política le recuerda las palabras manifestadas por el Papa Francisco que son:

“El conflicto no puede ser ignorado o disimulado. Ha de ser asumido. Pero si quedamos atrapados en él, perdemos perspectivas. También, los horizontes se limitan y la realidad misma queda fragmentada. Cuando nos detenemos en la coyuntura conflictiva, perdemos el sentido de la unidad profunda de la realidad’”. Por eso el Papa afirma el principio de que “la unidad es superior al conflicto”.

En cuanto al tema de los conflictos ambientales, la CEH hace un llamado al gobierno ya que las lluvias provocan daños severos por lo que preocupa dicha situación de las familias afectadas.

“Pero lo que mayor dolor nos causa es que esta incertidumbre y sufrimiento se repite año con año, porque lo que agrava el impacto de los fenómenos naturales es la vulnerabilidad en que vivimos, fruto del cambio climático a nivel global, pero también fruto de las malas políticas ambientales que irresponsablemente se siguen aplicando”, indica la Iglesia Católica.

Aplicación malsana y clientelista de la ley, aunada a un frágil Estado de Derecho

Igualmente, critica que una aplicación malsana y clientelista de la Ley, aunada a un frágil Estado de Derecho, permite que en Honduras se emitan concesiones mineras e hidroeléctricas, sin el cumplimiento de los pasos que la misma ley señala.

También, que se entreguen zonas protegidas en parques nacionales; explotaciones sin los registros ambientales correspondientes. El manoseo de los permisos otorgados por las municipalidades; la ausencia de la consulta ciudadana obligatoria para aprobar o desaprobar la explotación de los bienes naturales ubicados en los territorios de las comunidades. Y todo para satisfacer a inversionistas y empresarios sin ética ni conciencia social.

“La lucha de las comunidades afectadas por estas concesiones es una lucha legítima. Lo anterior, basada en el derecho humano al AGUA, al AIRE y al SUELO. Cuando las autoridades estatales y las empresas extractivas se dedican a criminalizar a la población. Y a las entidades ciudadanas que defienden estos derechos; cuando compran el silencio o la falsedad de los medios de comunicación, cuando amenazan y preparan desalojos y detenciones utilizando a las fuerzas del orden en contra de quienes son víctimas del desorden moral y legal del Estado. Lo hacen en nombre de un egoísmo utilitarista y falto de amor a la Patria”, cuestionaron.

Para finalizar, la Conferencia Episcopal establece que el desarrollo tiene que estar subordinado a criterios éticos.

“Una ética ecológica implica el abandono de una moral utilitarista e individualista. Postula la aceptación del principio del destino universal de los bienes de la creación y promueve la justicia. Y la solidaridad como valores indispensables para la convivencia”, concluyó.