Juez y comunicador
En este Nissan Sentra se perpetró el doble homicidio.

SAN PEDRO SULA.- Asesino de Juez y comunicador es condenado en Gracias, Lempira, según un comunicado lanzado recientemente por el Ministerio Público del país.

Se obtuvo sentencia condenatoria contra Alex Romberto Rodríguez por el asesinato del Juez de Paz, Jorge Alberto Pérez Alemán; y por la muerte de el comunicador social de la Radio Católica Comunitaria, José Artemio Deras.

También se le acusa de Portación Ilegal de armas en perjuicio de la Seguridad Interior del Estado.

En esta causa, la Fiscalía de Gracias logró establecer, de manera contundente, en la Audiencia de Juicio Oral y Público, que el 23 de abril de 2015, siendo aproximadamente las 3:00 de la tarde, las víctimas junto al imputado, se conducían en un vehículo Nissan Centra en la carretera entre los municipios de Valladolid y Tambla, Lempira, cuando a la altura del sector del Cerrón, sin mediar palabras, sacó su arma de fuego calibre 38 serie A997564 y disparó contra la humanidad del juez y el comunicador.

El móvil del crimen contra el juez y comunicador tiene una connotación pasional, ya que en algún momento el agresor mantuvo una relación sentimental con la entonces pareja del togado.

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En base a estos hechos, en el Tribunal de Sentencia se evacuaron los medios de prueba aportados por el Ministerio Público, mismos que tras ser analizados de forma conjunta y armónica, dejan sin lugar a dudas que Alex Romberto Rodríguez es culpable de dos delitos de Asesinato y uno de Portación Ilegal de Armas.

La Audiencia de Individualización Pena de este caso fue señalada para el próximo mes.

Juez y comunicador asesinados

Tras varias horas de luchar contra la muerte, perdió la vida el comunicador social, Artemio Deras Orellana (24), quien iba con el juez de Paz de esta comunidad, abogado Jorge Pérez Alemán, cuando fueron atacados a sangre fría.

Deras Orellana, aún con signos vitales, fue trasladado al Hospital de San Marcos, Ocotepeque, donde horas más tarde falleció, pese al esfuerzo que hicieron los médicos por salvarle vida, mientras que el togado que le dio “aventón” en un turismo color gris, sin placas, murió en la escena.

El día del crimen, el comunicador pidió al juez que lo llevara en su carro hasta su casa, por lo que luego de su jornada laboral emprendieron el viaje en un turismo de Pérez Alemán, que igualmente era oriundo y residente de Tomalá, sin imaginar la tragedia que les esperaba.