Tegucigalpa, Honduras. La Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a través del Observatorio de Conflictividad del IUDPAS, registró 1,137 casos de conflictividad y violencia política en el país desde el llamado a elecciones primarias, realizado el 8 de septiembre de 2024, hasta mediados de noviembre de este año.
La coordinadora del Observatorio, Yajaira Padilla, advirtió que estas cifras reflejan “un aumento preocupante” a solo tres días de las elecciones generales.
Padilla informó que entre los hechos contabilizados se incluyen agresiones verbales, difamación, violencia física y homicida.
Lamentó que “13 familias hondureñas, en esta Navidad, no gocen de la presencia de un miembro de su familia, porque 13 víctimas de violencia política homicida se han registrado”.
Zonas con mayor incidencia
De acuerdo con los datos presentados, el departamento de Francisco Morazán concentra la mayor cantidad de incidentes.
Padilla explicó que en esta zona “se da mucha más tensión a nivel de impulsivas agresiones verbales, difamación y acusación”, un patrón distinto al observado en otros departamentos.
En contraste, la zona norte del país registra más hechos de violencia física y homicida. La coordinadora detalló que “en Santa Bárbara se han registrado dos casos, en Atlántida dos, en Yoro dos y en Colón dos”.
Agregó que en la zona norte “ha sido de violencia homicida”, lo que, según indicó, podría tener repercusiones en el desarrollo del proceso electoral. Padilla arguyó que parte de la tensión proviene de actores institucionales.
“Estas formas de violencia se han desarrollado desde las propias autoridades, desde los actos políticos partidarios y desde algunos funcionarios públicos de alto rango”, afirmó.

Violencia contra la mujer
Señaló que se trata de situaciones prevenibles, pero ejercidas precisamente por quienes deberían aportar certidumbre al proceso.
El Observatorio del IUDPAS identificó 12 formas de violencia política durante este periodo, entre primarias y generales. En ese sentido, Padilla destacó como elementos novedosos la aparición de secuestros y de agresiones simbólicas, las cuales, explicó, afectan principalmente a mujeres.
Finalmente, señaló que en las agresiones contra mujeres “las excluyen, las discriminan y las descartan como ponentes políticas de peso, asociando que su sexo determina su capacidad”, lo cual calificó como una forma de violencia política de género.



