CODEH: Matanza en PNFAS podría repercutir en el resto de las cárceles

198
CODEH
Hugo Maldonado, titular del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. La matanza que ocurrió el pasado fin de semana en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), ubicada en el Valle de Támara podría traer “repercusiones” en el resto de los centros penales del país, así lo advirtió ayer el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos (CODEH), Hugo Maldonado.

A través de medios locales, Maldonado reaccionó sorprendido por la acción criminal que por primera vez se registra en ese centro de internamiento femenino.

En ese sentido, el titular del CODEH sugirió a la comisión interventora de los centros penales en Honduras, redoblar la seguridad en los distintos establecimientos carcelarios.

“Esas damas tenían sus parejas. A lo mejor ellos tienen sus vínculos con estos movimientos antisociales y seguramente no dejarán las cosas así”, dejó entrever Maldonado.

A efecto de eso, aseguró que dicho panorama se trataría de un peligro inminente para la población penitenciaria. Un sector que desde hace décadas experimenta violaciones a los derechos humanos, hacinamiento y violentas reyertas con antecedentes trágicos.

Por lo anterior, Maldonado puntualizó que los presidios de Hondura -que también tienen serios problemas de infraestructura- son una «bomba de tiempo».

A criterio del representante del CODEH, las autoridades deben investigar esos hechos, debido a que, una vez más, Honduras está en un panorama complejo a nivel internacional.

Nota relacionada: Merlin Eguiguren sobre reyerta: «No hay excusa; debe haber una investigación»

Matanza en PNFAS y centro carcelario hondureño

Según informes de las autoridades, la noche del sábado un grupo de reclusas perteneciente a la Pandilla 18 habría aprovechado una alarma de incendio en uno de los módulos de ese centro carcelario para romper los portones.

Tras esa acción, las supuestas antisociales se dirigieron a la zona de gimnasio. Ahí mataron a seis internas que recién habían ingresado a ese centro de internamiento.

De acuerdo con las autoridades de PNFAS, las privadas de libertad que fallecieron cumplían con el aislamiento por sospechas de la COVID-19.

Cabe señalar que el sistema carcelario hondureño lo componen unas 30 cárceles. Actualmente, dicho sistema alberga más 22,000 reclusos, cuando su capacidad máxima es de 8,000. De esos 22 mil reos, menos de la mitad están condenados.