La tarde londinense tenía un guion inesperado, un giro heroico para los ‘Eagles’ y desesperante para el Chelsea.

En dos minutos, el Palace se puso por delante y cerró su portería. Hennessey echó el candado a sus palos y no hubo más.

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El líder golpeó una y otra vez y no derribó el muro de Allardyce. El día menos esperado, en el templo en el que acumulaban 12 victorias seguidas.

El Tottenham se acerca a siete puntos de los ‘blues’ y el calendario depara una visita del City al Bridge entre semana. Una derrota siempre viene mal.

Historia del partido

Tantas veces había empezado adelantándose en el marcador el Chelsea esta temporada que el gol de Cesc se celebró de forma rutinaria.

Habitual. Hazard mareó a Ward, jugó con él y puso un centro que el medio español, llegando desde atrás, convirtió en el tanto inicial.

En dos jugadas, Benteke y Zaha destrozaron al Chelsea. Son las dos estrellas de Allardyce, los dos jugadores con los que los ‘Eagles’ huyen del descenso.

El punta belga se la dio al extremo costamarfileño que tomó el balón, se giró y entre un bosque de futbolistas sacó un latigazo que no vio Courtois.

Un golpe del que no reaccionaron Conte y sus futbolistas. Al minuto se llevaron otro. Benteke corrió, se lió, Zaha se la cedió y el delantero belga se paró, dejó en el suelo a su compatriota y puso el 1-2.

Las últimas tres veces que ha visitado el Bridge ha ‘mojado’ con tres clubes diferentes.

La remontada parecía momentánea, efímera ante el poderío y el músculo demostrado por los ‘blues’.

Por su parte, Hennessey se salió con 10 paradas, algunas de ellas brillantes a los ataques del Chelsea.

Diego Costa acumuló remates sin encontrar la red. Se desesperó. De lejos, de cerca, de tiro raso, alto, de cabeza… Todo lo repelía.

El Chelsea, fiable en todo el curso, se despistó y lo pagó. Fue humano. El Tottenham vuelve a soñar.