Redacción. Hay personas que encuentran en el arte no solo una forma de expresión, sino un reflejo profundo de quiénes son, tal es el caso de Christian Darel Fúnez Caballero, un hondureño que, desde su infancia, ha cultivado una sensibilidad artística que hoy lo lleva a exponer su obra en escenarios nacionales e internacionales.
Su historia es la de un creador autodidacta que ha aprendido a escuchar sus emociones, y transformar vivencias en color.
El inicio de una pasión
Christian Darel Fúnez Caballero desde pequeño encontró en el dibujo un refugio para expresarse. A los 12 años, pasaba sus tardes dibujando en sus cuadernos escolares, una costumbre que, con el tiempo, se transformaría en una pasión duradera.
“Me di cuenta (que podía dibujar) a temprana edad, cuando tenía aproximadamente 12 años, cuando pasaba mis tardes dibujando en mis cuadernos de la escuela, ahí supe que quería que las artes visuales formaran parte de mi vida”, comentó.
Aunque su formación académica se orientó hacia la Psicología, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), y posteriormente al Diseño Gráfico en una universidad privada, el arte lo acompañó siempre. Su primer acercamiento profesional fue a través de la fotografía artística y documental, trabajando en proyectos de comunicación para varias ONG. Esta etapa marcó su sensibilidad estética y su compromiso con la narrativa visual.
“Mi transición a la pintura inició por el año 2018, al tener mayor amistad con otros amigos que son pintores de gran trayectoria, que me incentivaron a entrar al mundo de las artes plásticas”, dijo.
La disciplina de un artista autodidacta
Aunque se define como autodidacta, Christian no ha dejado de estudiar. Tomó cursos de dibujo para afianzar sus bases y reconoce que “mis mayores desafíos son la disciplina que uno debe de tener, para buscar continuamente la información que uno debe de estudiar y practicar, para mejorar la técnica artística”.
Esa constancia lo ha llevado a exponer en múltiples espacios culturales en Honduras, así como en países como España y Suecia.
El reconocimiento internacional ha sido una experiencia transformadora para él. Llevar su arte más allá de las fronteras ha sido una confirmación de que va por buen camino, y cada exposición es una oportunidad de diálogo con nuevas audiencias.
“Honduras es una parte importante, como su cultura, para cualquier artista que radique en el país, ya que en ocasiones he realizado obras inspiradas en personas de nuestro país, además, he utilizado una paleta de colores similar a los telares lencas en algunas de mis obras”, compartió.
Esa conexión con lo nacional también lo ha llevado a involucrarse en proyectos importantes de restauración. “Esta experiencia ha sido una de las más desafiantes en mi carrera. Lo que aprendí es que con la preparación adecuada podemos resolver cualquier problema o proyecto que realicemos; así podremos ejecutar un proyecto con la mínima cantidad de errores para que nuestro trabajo se haga de la forma correcta”, relató.
Reconocimientos
Sus obras han sido publicadas en medios de comunicación nacionales e internacionales, lo cual ha potenciado su visibilidad como artista. «Esto es de gran utilidad, ya que es una forma de proyección de mi trabajo artístico; así, las personas pueden conocer mi obra, lo que cada día abre más puertas y oportunidades», expresó.
Durante un tiempo formó parte de la Asociación Cultural Antonio Montes en Málaga, España. “Fue una gran experiencia donde conocí grandes artistas de otras nacionalidades, además me permitió compartir experiencias y conocer las propuestas de otros artistas del extranjero”.
Retos en Honduras
Consciente de las dificultades que enfrentan los artistas emergentes en Honduras, Christian cree que aún hay mucho por hacer.
“El apoyo para los artistas emergentes es bastante limitado… Deberían de existir más oportunidades para los nuevos artistas.”
Por eso, su consejo para quienes sueñan con dedicarse al arte es claro: “Que crean en sí mismos, y que trabajen en su proyecto porque lo peor que puede pasar es no intentar las cosas, todos podemos luchar por nuestros sueños”.
De cara al futuro, tiene planes concretos. “Tengo pendiente una exposición en Colombia, y tengo planes de participar en algunas exposiciones en Estados Unidos”. Pero más allá de las metas inmediatas, sueña con dejar una huella perdurable: “Poder ser un artista, que mi obra sea reconocida por el público de Honduras, y poder llegar a galerías fuera del país.”
Su corriente artística se sitúa dentro del arte moderno, donde fusiona el neocubismo con el arte figurativo. Sus obras, llenas de fuerza y vida, reflejan emociones propias y encuentran en la figura femenina una constante fuente de inspiración.
Así, Christian Darel no solo pinta cuadros: construye un lenguaje propio, donde se cruzan la identidad, la emoción y la técnica.
Frase:
«Todos podemos luchar por nuestros sueños, ya que trabajando con constancia y disciplina se logra el éxito».
Dato:
Christian Darel ha expuesto su arte en Honduras, España, Suecia y Estados Unidos, demostrando que el talento hondureño puede trascender fronteras.