TEGUCIGAPA, HONDURAS. Tras 68 días de estar instalados en el Campamento por la Vida pobladores de la comunidad del Guapinol, Tocoa, Colón, se declaran en alerta.

Mediante un comunicado los manifestantes dieron a conocer la situación que se vive en el campamento.  El comunicado señala en uno de sus párrafos “alertamos a la comunidad nacional e internacional de la situación de vulnerabilidad  que enfrentamos».

El campamento se instaló el pasado 1 de agosto. Lo hicieron como medida de presión para exigir el cierre de la mina propiedad de Lenir Pérez y que opera en esa localidad.

Los afectados aseguran que la minera Inversiones Pinares les está violentado el derechos al agua y al medioambiente.

Por estas acciones han sido objeto de persecución, estigmatización y criminalización.

Asimismo, denunciaron la existencia de una orden de captura en contra de 18 personas. Las ordenes iban contra líderes de derechos humanos  y dirigentes sociales que apoyan dicha causa

Nota relacionada: Giran 21 ordenes de captura contra líderes y defensores de los derechos de agua y la vida 

Afectados piden atención y la solidaridad

A través del escrito los manifestantes piden atención y la solidaridad necesaria a estos reclamantes de derechos violados.

Según información brindad en un medio de comunicación,  además de las 18 órdenes de captura, también existe una orden de desalojo.

Cabe señalar que las órdenes de captura pendientes están bajo expediente 148-2018. Además podrían ser ejecutadas en los próximos días.

Por su parte la fundación San Alonzo Rodríguez, la Coordinadora de Organización Populares del Aguán (COPA), la Parroquia San Isidro y Comité de Familiares de  Detenidos de Desaparecidos en  Honduras (COFADEH), apoyan esta lucha.