Carlos Campos: «Salí de Honduras para vivir mi propia vida; soy un soñador»

533

Seguidamente, recordó que su idea no era ir a Estados Unidos, sino a Brasil, porque mientras sus hermanos veían los partidos de fútbol, él decía «tengo que ir a Brasil«.

Relató que emprendió el viaje un martes 27 de julio y eran casi las nueve de la mañana. «Mi mamá siempre nos levantaba para ir a la escuela, pero ese día yo me quedé acostado. Me levanté y me puse en una esquina de la casa, mire a mi hermana menor jugar. Lloré y dije adiós, y me fui sin ningún centavo, me fui en 1986».

Seguidamente, detalló que él llegó a San Pedro Sula pidiendo «jalón» porque no tenía para pagar nada. Él se fue para donde su abuela y le dijo que andaba visitando, pero tuvo miedo de que llamaran a su mamá y se fue para Cortés.

Llegó donde unos padrinos, igual les dijo que andaba de visita, pero inmediatamente, les dijo que ya se iba. Acto seguido, le dijeron que le llevara unos aguacates a su mamá y «agarre los aguacates». Posteriormente llegó a un billar y preguntó dónde quedaba la frontera de Corinto. «Llegué con mis aguacates hasta Guatemala».

Seguidamente contó que cruzó México y luego Estados Unidos, a través del tren conocido como «La Bestia«. Cuando llegó, contó que estuvo en un lugar de refugio para adopción.

Me fui a New York porque allí estaban todos los dreamers-soñadores

«Era un niño impopular en el refugio, sobre todo por mi historia». Él tenía un tío en Miami, y había un hombre que contaba su historia, de cómo llegó a los Estados Unidos, cuando su tío escuchó la historia llamó al refugio y confirmó que era él.  «Mi tío se mostró sorprendido. Fui a Miami y fue espectacular».

Estando en Miami conoció a una persona que le dijo «dreamer». Él no sabía nada de inglés, así que le preguntó qué era eso. La persona le repitió «todos los dreamers, soñadores, están en Nueva York, te tienes que ir a Nueva York«.

Ya, Campos, con esa idea en su cabeza se escapó de la casa de su tío con solo 67 dólares en su bolsa. Llegó a Nueva York luego de 28 horas de viajes.

En la ciudad que no duerme, Campos pidió trabajo como sastre. Luego de unos años, concluyó la secundaria. Con el paso del tiempo, estudio diseño de moda en el Fashion Institute of Technology.

El hondureño, se embarcó en una exitosa carrera como consultor de diseño. En 2007, lanzó su marca homónima, Carlos Campos Nueva York.


Suscríbete a más información en nuestro WhatsApp haciendo clic en el enlace: bit.ly/whatsapptiempo