Kevin-Prince Boateng se ha presentado como nuevo futbolista del Barcelona, apenas 12 horas después de confirmarse su cesión desde el Sassuolo.

El delantero ghanés llega para ser recambio de Luis Suárez y Leo Messi en el ataque blaugrana, algo que ha asumido desde el primer momento.

«No voy a ser titular. Sé que vengo para ayudar y el rol que me corresponde. Es un honor que un club como el Barcelona quiera ficharte. El día de ayer fue muy duro porque tuve que despedirme de mis compañeros del Sassuolo pero les explique que esta oportunidad no se puede dejar pasar… quería venir corriendo y no en avión», dijo el futbolista que, antaño, mostraba mucho más cariño hacia el Real Madrid.

Su declaración de amor por el Barcelona no paró ahí, y de hecho aseguró cumplir un sueño de niño. «Soy realista. Aquí hay excelentes jugadores, los mejores del mundo pero cuando puedes soñar, los sueños pueden convertirse en realidad y además yo trabajo por mis hijos y para que ellos me vean como un ejemplo», aseguró.

Su rol de suplente se debe a que tendrá por delante a un futbolista mayúsculo, como es Leo Messi. De él, el polémico delantero ghanés ha dicho que es «es el mejor jugador del mundo; de este y de todos los mundos».

«Doy gracias a Dios por dejarme jugar junto a estos grandes futbolistas. Yo solo disfrutaba viéndoles jugar por la televisión y ahora estoy con ellos. A mi edad es un regalo», dijo el atacante de casi 32 años.