No mejora su imagen el Real Madrid, y en Leganés volvió a dejar claro que es un equipo en decadencia y cuyo ciclo ha tocado a su fin.

En un partido igualado en el que se adelantaron los pepineros, un tanto de Benzema al menos evitó una sonrojante derrota.

La primera ocasión para los blancos llegó pronto, en una gran acción de Asensio, que controló con maestría y se plantó solo ante Cuéllar, pero su disparo, inocente, lo atajó el Pichu sin dificultades.

No fue más que un espejismo en un primer tiempo paupérrimo de los blancos, convertidos en un equipo sin alma. La respuesta del Leganés llegó por medio de Braithwaite, pero su remate se fue desviado por muy poco.

El premio a la mayor intensidad de los pepineros llegó justo antes del descanso, tras un saque de banda que desnudó la defensa madridista. Braithwaite aguantó de espaldas y cedió a Jonathan Silva, que se sacó un disparo ajustado al palo para batir a Keylor.

Tras el descanso, no tardó demasiado en empatar el Madrid. Una gran maniobra de Modric en la frontal dejó solo a Benzema, que en su segundo disparo batió a Cuéllar.

Balones al área

El gol espoleó a los locales, mucho más ambiciosos que un Madrid ramplón, y a base de meter balones al área metió el miedo en el cuerpo al conjunto ayer de rojo.

Sin embargo, la mejor ocasión fue madridista, en un pase al hueco de Benzema, de nuevo el mejor de los suyos, que Asensio no pudo aprovechar ante la rapidez en la salida de Cuéllar.

Entraron en los minutos finales Lucas y Bale, pero el Madrid no mejoró demasiado. El Leganés vio como a Braithwaite se le anulaba un gol por un claro fuera de juego y Marcelo tuvo la última con un potente chut que repelió el Pichu.

El empate aleja a los de Zidane de su triste objetivo, el de quedar al menos segundos en LaLiga: el Atlético se aleja a cuatro puntos con seis jornadas por jugarse.