De pobreza a la vida de un «rey»: beneficios de la congregación de La Luz del Mundo

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congregación de La Luz del Mundo
Habitantes de colonias aledañas sostienen que el bienestar económico es ofrecido por la misma iglesia a quienes practican la religión.

REDACCIÓN. Los fieles de la iglesia La luz del mundo son en su mayoría personas de origen muy humilde, que encontraron en esta iglesia no solo confort espiritual sino una opción para mejorar sus condiciones de vida.

La sede internacional de la congregación está ubicada en la colonia Hermosa Provincia, en Guadalajara, Jalisco.

“Se vivía un clima de mucha intolerancia. Esto motivó a que los hermanos buscaran un espacio que estuviera a las afueras de la ciudad”, indicó Adrián Calvillo, vocero del templo.

La colonia comenzó a formarse en 1952 para las personas miembros de la iglesia.

Actualmente tiene una extensión de 14 hectáreas. Al centro de una glorieta se ubica el templo y en él convergen ocho vialidades.

Las calles en esta comunidad tienen nombres bíblicos como Belén, Getsemaní, Jerusalén, Jericó, Jordán y Canaán.

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En las calles aledañas se observan casas, edificios y negocios. Pero entre más cerca del iglesia, las edificaciones aparentan ser de un mayor nivel socioeconómico.

“Materialmente Dios me lo ha dado todo”, dijo Sara Martínez, una comerciante.

“La misión del Apóstol de Jesucristo, el hermano Naasón Joaquín, es el enriquecimiento espiritual de la persona. Redunda en un bienestar inclusive en la economía”, señaló el vocero.

En el lugar se ubica la casa protocolaria, donde despacha el líder espiritual, actualmente detenido en Estados Unidos. Destaca el diseño arquitectónico de la capilla, en tonos dorados con blanco y con cuatro niveles. Además, abarca toda una esquina y esta totalmente custodiado.

Dentro de la hermosa provincia las vías están limpias, los jardines son verdes, resplandece el blanco no sólo del templo sino de algunas casas y de los troncos pintados de los árboles.

“Eramos muy pobres, pero con el trabajo. Yo quise de mí arreglarme también, a cómo iba acomodada la glorieta, para que se viera bonito”, comentó María Esther Ramiro, vecina de ese lugar.

Habitantes de colonias aledañas sostienen que el bienestar económico es ofrecido por la misma iglesia a quienes practican la religión.

¿Qué es lo que le han ofrecido a usted aquí en la iglesia? se le pregunto a una feligresa.

“Trabajo, pero también tienes que ser misionera de ellos, también tienes que viajar con ellos, han ofrecido carro para que estés mejor”, reveló Juana Santos, que vive en la misma comunidad.

Además, comentó que “casa, también”.