El Barcelona mantiene su dominio en La Liga, en donde vengó su derrota en Butarque en la primera vuelta y venció este domingo con un 3-1 contundente al Leganés, tras una brillante actuación de Dembélé, Suárez y Messi, todos ellos verdugos de la portería pepinera.

El técnico Ernesto Valverde optó por rotaciones y dejó a Messi en el banquillo para este juego. El argentino disputó los 90 minutos en Copa y parecía en forma, lo cual demostró cuando le dieron la oportunidad de ingresar ante el Lega.

El equipo blaugrana se animó desde el inicio y ganó peso ofensivo con la inclusión, de entrada, del delantero Ousmane Dembélé, desde el extremo derecho, y el brasileño Philippe Coutinho, que jugó en el sector izquierdo, acuerpando a Luis Suárez en punta.

Dembélé fue el primero en lanzar dinamita a la meta de los pepineros, pero su aproximación no pasó de ser una amenaza desviada. El Lega tuvo un par de subidas a la meta de Ter Stegen, pero sin mayores repercusiones. En la primera media hora, Dembélé sirvió como con cucharón un pase a Suárez, que desperdició el balón filtrado, rematando fuera.

Y luego, el gol del francés, el más incisivo del partido, concluyó una jugada colectiva que partió desde su media cancha, siguió por el costado izquierdo y culminó Ousmane con un tiro ajustado y que besó el poste antes de entrar.

En la segunda mitad, el primero en asustar la cabaña rival fue Coutinho, con un disparo enviado al córner. Pero a los 58 el que sí anotó fue Braithwaite, quien le marcó al Madrid en Copa del Rey esta semana y que hoy aprovechó un centro desde la derecha para puntear frente a un abatido Ter Stegen.

La mala noticia culé fue que Dembélé se marchó lesionado. Mientras que Messi llegó a la cancha.

A los 71 minutos, Luis Suárez llegó a cazar un rebote concedido por el meta Cuéllar, que atajó un zurdazo potente de Messi, y anotó el 2-1, aunque con el reclamo de los pepineros por una supuesta falta del charrúa, que anticipó al guardameta y lo pasó golpeando cuando éste buscaba quedarse el balón en segunda instancia.

El último gol llegó en una secuencia de doble pared entre Lionel Andrés y Jordi Alba, definida por Messi a la escuadra, sobre 91 minutos.