La joven promesa mexicana Joao Maleck pasará los próximo seis meses detenido en el penal de Puente Grande, en las afueras de Guadalajara, Jalisco.

Resultado de imagen para joao maleck

Ahí seguirá su proceso por estar implicado en la muerte de dos personas en un accidente automovilístico.

El delantero estará detenido hasta que se determine su responsabilidad. El incidente se registró el domingo en el municipio de Zapopan, Jalisco; cuando el auto de Maleck impactó el de la pareja recién casada con fatales consecuencias.

Sin embargo, no se debe confundir dicho penal con el Penal Federal de Puente Grande, uno de los tres en el país que tienen la categoría de «máxima seguridad», y famoso por ser la primera prisión de la que huyó Joaquín «Chapo» Guzmán.

Sin embargo, el lugar en el que Maleck pasará sus días, al menos hasta finales de diciembre, está ubicado apenas a unos minutos de distancia del penal federal. El futbolista mexicano estará ingresado en las instalaciones preventivas.

¿Dónde queda está prisión?

El penal de Puente Grande está ubicado en la zona conocida como San Francisco de la Soledad, unos 17 kilómetros al sureste de Guadalajara, la capital de Jalisco.

La prisión, de acuerdo con reportes locales, albergaba a más de 800 presos hasta 2017. La mitad de ellos, sin embargo, se encuentra en la zona de prisión preventiva; donde esperan ser juzgados.

Destaca de la prisión que tiene residentes de hasta 17 cárteles diferentes en total, donde predominan el de Jalisco Nueva Generación; los Zetas y los del Golfo, de acuerdo con investigaciones de medios locales.

Los principales detenidos en el lugar están acusados o fueron condenados por homicidio. La segunda causa es la de delitos contra la salud y, en un lejano tercer puesto, por portación de armas de fuego del ejército.

En 2017, las autoridades del gobierno de Jalisco descubrieron una red de extorsión telefónica al interior del penal; que elegía víctimas en los Estados Unidos.

 A pesar de que las cárceles cuentan con inhibidos de señal, distintos reportes indican que la corrupción al interior del penal permite su uso.