Alejarse del celular podría ayudarle a evitar muchas enfermedades y a vivir más

509
Alejarse del celular
A parte de los efectos a la salud potenciales a largo plazo, el estrés inducido por los celulares afecta en formas más inmediatas.

REDACCIÓN. Al igual que sucede con muchas personas, tal vez ha decidido que quieres pasar menos tiempo mirando tu celular.

Es una buena idea, porque un creciente cuerpo de investigación indicó que el tiempo que pasamos en los teléfonos móviles interfiere con el sueño, autoestima, relaciones, memoria, capacidad de retención, creatividad y productividad, así como habilidad para resolver problemas y tomar decisiones.

No obstante, existe otra razón para considerar las relaciones con los dispositivos. Debido a que elevan de manera crónica los niveles de cortisol, la principal hormona del estrés de nuestro organismo. Los teléfonos podrían amenazar nuestra salud y acortar nuestra vida.

Lea también: Italia: dos mujeres le piden foto a político anti-LGBT, se besan y la sele se viraliza

Dopamina

Hasta ahora, la mayoría de las discusiones sobre los efectos bioquímicos de los celulares se enfocó en la dopamina, un químico cerebral que nos ayuda a crear hábitos (y dependencias). Como máquinas tragamonedas, los dispositivos y las aplicaciones están explícitamente diseñadas para detonar la liberación de este químico, con el objetivo de hacer que sea difícil dejar de usarlos.

Esta manipulación de los sistemas es el motivo por el que muchos expertos creen que se desarrollan adicciones de comportamiento. Sin embargo, los efectos de los móviles en el cortisol son incluso potencialmente más alarmantes.

Además, es nuestra hormona primaria de reacción de lucha o huida. Su liberación genera cambios fisiológicos tales como aumentos repentinos en la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el azúcar en la sangre. Que nos ayudan a reaccionar y sobrevivir amenazas físicas graves.

Estos efectos pueden salvar la vida si realmente estás en peligro físico; digamos, por ejemplo, si un toro está a punto de embestir a una persona. Sin embargo, los cuerpos también liberan esta hormona en respuesta a generadores de estrés emocional en los que el aumento de la frecuencia no es de gran beneficio. Como revisar tu celular para encontrar un correo electrónico que tu jefe te escribió cuando estaba enojado.

Si ocurre solo ocasionalmente, el incremento repentino de cortisol inducido por el teléfono podría no ser importantes. No obstante, el estadounidense promedio pasa cuatro horas al día mirando su móvil. Además, lo mantiene al alcance de la mano casi todo el tiempo. Esto de acuerdo con una aplicación de monitoreo de actividad llamada Moment. El resultado, como Google destacó en un informe, es que “los dispositivos móviles cargados con redes sociales, correo electrónico y aplicaciones informativas” crean “una sensación constante de obligación. Lo que genera estrés personal no intencional”.

Deseos compulsivos

“Tus niveles de cortisol están elevados cuando tu celular está a la vista o cerca, o cuando lo escuchas. Incluso piensas que lo oíste”, dijo David Greenfield, profesor de Psiquiatría Clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Connecticut. También, fundador del Centro para la Adicción al Internet y la Tecnología. “Es una respuesta al estrés, y se siente poco placentera, y la respuesta natural del cuerpo es querer revisar el teléfono para hacer que se vaya”.

No obstante, aunque hacerlo podría calmar a la persona por un segundo, probablemente empeorará las cosas a largo plazo. En cualquier momento de chequear el móvil, es probable encontrar otra cosa estresante. Lo que conduce a un distinto aumento repentino de cortisol y nuevo deseo de revisar tu celular para hacer que la ansiedad se vaya. Este ciclo, cuando es reforzado de manera constante, conduce a niveles de la hormona elevados crónicamente.

Asimismo, los altos niveles permanentes han sido relacionados con un mayor riesgo de problemas de salud graves. Incluyendo la depresión, obesidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 2, problemas de fertilidad, hipertensión arterial, demencia e infartos cerebrales.

“Cada enfermedad crónica que conocemos es exacerbada por el estrés”, dijo Robert Lustig, profesor emérito de Endocrinología Pediátrica en la Universidad de California, campus San Francisco. Además, es autor de The Hacking of the American Mind. “Y nuestros teléfonos están totalmente contribuyendo con esto”.

Daños

A parte, de los efectos a la salud potenciales a largo plazo, el estrés inducido por los celulares afecta en formas más inmediatas.

Altos Niveles de cortisol daña a la corteza prefrontal, un área del cerebro crítica para la toma de decisiones y el pensamiento racional. “Es el Pepe Grillo del cerebro”, afirmó Lustig. “Evita que hagamos cosas estúpidas”.

La afectación de esta corteza hace decrecer el autocontrol. Cuando se une a un deseo poderoso de mitigar la ansiedad. Esto puede llevarnos a hacer cosas que en el momento podrían parecer que alivian el cansancio mental pero que son potencialmente fatales. Como escribir un mensaje mientras manejamos.

Los efectos de este estado mental pueden ser agrandados aún más si constantemente hay preocupa que algo malo pueda pasarnos. Ya sea un ataque físico o un comentario en las redes sociales que provoque nuestra ira.

En el caso de los teléfonos, la hipervigilancia a veces se manifiesta como “vibraciones fantasmas», en las que las personas sienten que su celular vibra en su bolsillo cuando el móvil ni siquiera está ahí.

“Todo lo que hacemos. Todo lo que experimentamos; puede influir nuestra fisiología y cambiar circuitos en nuestro cerebro de maneras que nos pueden hacer más o menos reactivos al estrés”, expresó Bruce McEwen, director del Laboratorio de Neuroendocrinología Harold and Margaret Milliken Hatch en la Universidad Rockefeller.