Albaricoque, una dulce fruta para la «eterna» juventud y vida saludable

212
Albaricoques
Los albaricoques son una fuente de energía, vitaminas y minerales para una calidad de vida más sana.

REDACCIÓN. El albaricoque es una dulce y jugosa fruta tropical, excelente complemento en el desayuno, merienda o postre, su color anaranjado y su sabroso dulzor lo convierten en un típico aperitivo en casa o en la oficina.

Este exquisito manjar de la madre naturaleza es de ideal consumo  durante todas las etapas de la vida: niñez, adolescencia, edad adulta, embarazadas y deportistas.

Unos albaricoques frescos entre comidas pueden suprimir la sensación de hambre, sin aportar muchas calorías y con un bajo aporte de hidratos de carbono en forma de azúcares muy saludables que van incorporándose al organismo de una manera gradual para mantenernos saciados.

Numerosos estudios avalan que las propiedades antioxidantes del alimento es beneficioso para nuestra salud, ya que se preocupa por nuestra salud, cabello y piel. Por esa razones en este artículo sabrás porque se le llama «la fruta de la juventud».

Antídoto natural

La razón de mantener a las personas más jóvenes y fuertes durante más tiempo se debe a sus propiedades antioxidantes. Dichas propiedades neutralizan la influencia negativa de los radicales libres responsables del envejecimiento celular y, ayudan a prevenir o ralentizar el desarrollo de algunas enfermedades, como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares, y otras degenerativas, como el alzhéimer o el celular envejecimiento.

El albaricoque es una fuente efectiva de antioxidantes, es por eso que debe ser incluido en las dietas de todos los hogares. Como es de conocimiento una alimentación balanceada a base de frutas y verduras genera una mejor calidad de vida.

Todo en uno

Esta deliciosa fruta, además aporta una gran cantidad de vitamina A y C al organismo. La vitamina A llega en forma de betacaroteno, responsable de que posea ese color amarillo tan característico.

La vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. Ambas vitaminas protegen la piel, en especial, del sol. Devuelve al rostro su elasticidad, luminosidad y tono, así que mujeres deben comer albaricoque durante su día.

Una silueta perfecta

Por su bajo aporte calórico y su poder laxante hacen que el albaricoque sea uno de los alimentos perfectos para mantener y lucir un cuerpo estupendo.

Los grandes beneficios de esta fruta se deben a su alto aporte de agua en el cuerpo y sus bajos contenidos en hidratos de carbono. Tan solo 100 gramos de porción comestible de esta rica y jugosa fruta aporta aproximadamente unas 41 calorías,además, está compuesto por un 86% de agua.

Doble poder

El potasio es el mineral esencial que contiene esta  dulce fruta, el que ayuda a que la actividad muscular funcione a tope. Además, este elemento controla la hipertensión. Se ha demostrado que las personas que presentan niveles bajos de este suelen presentar niveles altos de tensión arterial.

Asimismo, gracias a su alto contenido en fibra ayuda a expulsar los desechos de las células y, favorece la eliminación de líquidos, actuando como un buen diurético. Esta fruta es muy recomendada para las personas que sufren estreñimiento, ya que tiene un poder laxante.

Los orejones, contra la anemia

Los albaricoques secos u orejones poseen un alto contenido en hierro. Un mineral necesario para las personas que sufren anemia o hemorragias, bien sean nasales o menstruales.

El pueblo indígena Hunza sigue una dieta vegetariana donde el albaricoque tiene un papel fundamental. Consumen la fruta todo el año, en verano fresco, y en invierno seco. La gran peculiaridad de este pueblo es la esperanza de vida de sus habitantes, estos viven entre 110 y 120 años.

Lea también: ¿Cómo eliminar la caspa? Aquí algunos tratamientos para esta enfermedad

La receta: Mermelada de albaricoque

Ingredientes:
1 kg de albaricoques
zumo de un limón
500 g de azúcar

Preparación:
Pelar los albaricoques, luego se deben partir por la mitad y quitarles el hueso. Posteriormente se pone en una olla con el azúcar y el zumo de limón y se deben dejar reposar 1 hora.

Luego de haber pasado este lapso de tiempo, hay que colocar la olla a fuego medio y cocer de 35 a 40 minutos, removiendo de vez en cuando.

Cuando la mermelada esté lista, si se desea una textura más fina, se puede triturar con la batidora o el pasapurés.