Al estilo de los frijoles de Etiopía en 2014, ¿pasará lo mismo con los hospitales?

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frijoles de etiopía
Los hondureños han mencionado que el caso de los frijoles de Etiopía se asemeja muchísimo a lo que sucede con los hospitales móviles que nunca llegan.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. En 2014, Honduras vivió otro importante acontecimiento que no puede quedar en el olvido y más cuando todos se preguntan si ocurrirá lo mismo con los ansiados hospitales móviles: ¿recuerdan la carga de frijoles de Etiopía? Al inicio venían en camino, luego desaparecieron y terminaron llegando meses más tarde.

Todo inició, durante la escasez que vivió Honduras en el 2014, por lo cual el Gobierno decidió comprar a Etiopía unas 2.000 toneladas de frijoles.

En aquel entonces, el ministro de Desarrollo Económico y Coordinador del Gabinete Sectorial de Desarrollo Económico, Alden Rivera, mencionó que varios sectores estaban acaparando el grano y eso había provocado la fuerte escasez, así como las alzas en el precio del producto.

Una vez hecho el pedido, Rivera había asegurado que Honduras recibiría «la primera importación de fríjol rojo» desde Etiopía en unos 15 días. En el mes de mayo se anunció la petición del grano.

Sin embargo, los días pasaron, se convirtieron en meses y los frijoles no llegaban. Obviamente, el pueblo hondureño inició a cuestionar qué ocurría y por qué los frijoles que supuestamente venían en un buque chárter estaban en un paradero desconocido.

La población ha mencionado mucho este acontecimiento a través de las redes sociales, comparándolo con lo actualmente sucede con los hospitales móviles que, dicen, vienen desde Turquía, igualmente en un buque chárter, según lo que asegura el director de Inversión Estratégica de Honduras (INVEST-H), Marco Bográn.

Bográn ha asegurado en varias ocasiones, desde que el pueblo hondureño pregunta, ¿dónde está el dinero de los hospitales móviles?, que estos llegarán el próximo mes de julio.

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Frijoles venían en chárter desde Etiopía

En el caso de los frijoles de Etiopía, durante la importación de los granos que no aparecían, Rivera aseguraba que estos estaban en camino dentro de un buque privado, pero, que al parecer se había extraviado en el trayecto.

Según Rivera, la empresa naviera le comunicó que la importación arribaría el 25 de julio de ese 2014. Señaló: “Desafortunadamente los tiempos no se han cumplido, pero le quiero asegurar que estamos trabajando 24 horas al día para superar los inconvenientes”.

Era tanta la presión y el desconocimiento del funcionario para dar una respuesta del paradero de los frijoles que dijo que ese caso había pasado a una fase «legal» debido a la naturaleza de extravío. «Están buscando la forma de resolverlo. El frijol tiene que llegar en cualquier momento», remarcó.

«La naviera, responsable del retraso»

La culpable del retraso en la entrega de los frijoles, según Rivera, era la naviera que contrataron para trasladar este producto desde Etiopía.

Pero, únicamente la identificó como una empresa con sede en Nicaragua, la cual, al parecer, tenía una amplia experiencia en traslados de mercancías desde ese lado del mundo.

“Estamos en el punto ya casi de llegar a una intervención de tipo legal en atención a un comportamiento de ausencia de responsabilidad por parte de la empresa en cuanto los tiempos de entrega”, afirmó el funcionario. A la vez, aseguró que el tiempo máximo que tenía la empresa para entrega era el 25 de julio de 2014.

En numerosas ocasiones, Rivera aseguró que el Gobierno no ha pagado por este cargamento de 40,000 quintales. Puesto que la importación se regía mediante cartas de crédito. Remarcó que el Gobierno ni siquiera había pagado por los primeros 5,000 quintales que llegaron al país a principio de mes, a través de Nicaragua.

Llegaron y los sepultaron

Una vez que por fin llegaron los frijoles, en el mes de octubre de 2014, no pasó mucho tiempo para que los hondureños se dieran cuenta del dinero que el país estaba perdiendo al momento que el Gobierno decidió enterrar 258.60 quintales de frijoles. Estos estaban valorados en L438,000.

Según informaba el director del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IMHA), José
Mario Gómez, en aquel entonces, es que los contenedores donde venían los frijoles estaban dañados. Debido a eso, el agua lluvia humedeció varios sacos que contenía la leguminosa.

En fin, los hondureños han mencionado este caso que se asemeja muchísimo a lo que sucede con los hospitales móviles que nunca llegan. La población, lamenta y asegura que esto está por repetirse en plena pandemia por COVID-19.