Abren el mercado Zonal Belén y capitalinos olvidan medidas por COVID-19

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mercado Zonal Belén
Gran cantidad de capitalinos llegó este lunes al mercado Zonal Belén para hacer sus compras de productos de necesidad básica.

COMAYAGÜELA, HONDURAS. El mercado Zonal Belén abrió sus puertas este lunes para abastecer a ciudadanos con productos básicos; cientos de capitalinos dijeron presente pero, en su necesidad de comprar, olvidaron las medidas de prevención por el COVID-19.

Los capitalinos se aglomeraron; pese a ello, elementos de la Policía Nacional en el lugar, no efectuaron un desalojo. Cabe destacar que se autorizó la venta para este día con anticipación.

Es importante mencionar que no se tomaron en cuenta las medidas de prevención para evitar el contagio de COVID-19; escasas personas portaban una mascarilla y el metro mínimo de distancia no se respetó.

Asimismo, se pudo evidenciar un tránsito regular de vehículos por la zona, los cuales fueron utilizados para transportar grandes cantidades de alimentos. La Policía utilizó vallas de metal y conos para delimitar el área donde no había acceso para automotores.

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Mercado Zonal Belén abastece pulperías

Decenas de personas se apostaron frente a los portones del mercado con el objetivo de ingresar al espacio de bodegas. En su mayoría, eran dueños, vendedores de pulperías y mercaditos.

Todos buscaban hacer los pedidos correspondientes para abastecer sus negocios; luego cada bodega hará los envíos a domicilio.

Una mujer, de forma anónima, opinó de la situación y planteó su propia vivencia. «Yo tengo mi negocio de vender golosinas y de eso vivo. Si yo no vengo un día, ¿quién me va a dar de comer? Por eso estamos aquí. Si tuviéramos qué comer no estaríamos», sentenció.

Un joven que llegó a tempranas horas al mercado también habló del porqué de su presencia.

«Estamos haciendo la fuerza para ver si siquiera nos dejan comprar algo para venderle a la gente allá (en su colonia), porque ellos no quieren salir. Nosotros nos arriesgamos para conseguirles algo y venderles. En ese vecindario no están yendo a dejar nada. En las pulperías estamos vendiendo ‘no hay’. Es una situación difícil», explicó.

También, había personas particulares que querían comprar algunos productos para sus hogares. Los guardias se rehusaron a permitir ingreso de personas sin mascarilla; quienes no tenían, tuvieron que comprar una para acceder.

El elemento de seguridad que se posicionó en el portón de entrada señaló que sólo dejarían entrar a los locatarios para que pudieran aprovisionar sus puestos. Mas, la gente que se aglomeró en las afueras logró su cometido de ingresar.

De igual manera, se tomó la medida de que sólo dos personas podían entrar a la vez, pero, como en otras ocasiones, más de 30 personas abarrotaban los negocios del mercado.

Finalmente, los encargados de imponer orden solicitaron una sola fila para consentir el ingreso; ese pedido no se acató. La gente se aglutinó, y de una forma u otra, terminó comprando en el Zonal Belén.