55 años del vuelo de Gagarin: Historias poco conocidas sobre el hito y el héroe

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La cifra 25 se mantuvo en el más estricto secreto. Sin embargo, como se descubrió después, casi todos los que la sabían le ‘susurraron’ el codigo a Gagarin antes del vuelo. ¿Por qué? Porque confiaban en él de forma incondicional.

4. Tres mensajes

Inicialmente, se grabaron tres mensajes con los que debía dirigirse el primer cosmonauta al pueblo soviético antes del lanzamiento. El primero fue pronunciado por Yuri Gagarin, y dos más, por los pilotos de reserva, Titov y Nelyubov.

De la misma manera, se habían preparado tres mensajes de la agencia TASS sobre el primer vuelo de un humano al espacio: para el caso de que el vuelo tuviera éxito; para la posibilidad de que el cosmonauta cayera en otro país, así como para un eventual desastre.

En esta foto se observa el despegue del primer cohete espacial Vostok 1 que llevaba al primer cosmonauta (Yuri Gagarin) al espacio el 12 de abril de 1961.
Las tres versiones del comunicado habían sido colocadas en tres paquetes y posteriormente fueron enviadas a la radio, la televisión y la agencia TASS, con la indicación de abrir uno de los paquetes solo tras una llamada especial del Kremlin. De hecho, fue el único caso en la historia de la cosmonáutica en que se prepararon tres escenarios (después solo se preparaba la opción ‘solemne’).

5. A punto de producirse el desastre

Antes del vuelo de la Vostok-1 surgió una emergencia: durante la prueba de hermeticidad un sensor no emitió la señal esperada. Como quedaba muy poco tiempo para el despegue, un problema de este tipo ponía en riesgo toda la misión.

Entonces, el diseñador principal de Vostok-1, Oleg Ivanovski, con su brigada, demostró una pericia fantástica, al desenroscar en pocos minutos las tuercas, comprobar y ajustar el sensor y volver a cerrar la escotilla. A continuación la prueba se realizó correctamente, y el lanzamiento se inició a la hora programada.

6. «¡Estoy ardiendo, adiós, camaradas!»

Durante la fase final del vuelo de Yuri Gagarin dejó caer una frase sobre la que durante mucho tiempo prefirieron no escribir nada: «¡Estoy ardiendo, adiós, camaradas!»

El hecho es que por aquel entonces nadie tenía una idea clara de cómo sería el paso de una nave espacial a través de las capas densas de la atmósfera durante el descenso. Es por eso que al ver el fuego, Gagarin, como cualquier piloto, pensó que la nave espacial estaba en llamas y que dentro de unos segundos iba a morir, cuando de lo que se trataba en realidad era de fricción del revestimiento refractario con la atmósfera.

Después del vuelo

«Miraba ora al cielo, ora a la Tierra. Se discernían claramente sierras y grandes lagos. Incluso se veían campos. La vista más hermosa fue el horizonte: una banda pintada por todos los colores del arco iris que separaba la Tierra del cielo negro bajo la luz de los rayos del Sol. Se veía el abultamiento, la redondez de la Tierra. Parecía que toda ella estuviera ceñida por una aureola color azul claro, que a través del turquesa, el azul y el morado pasara al negro» (Y. Gagarin. ‘Camino al cosmos’). Así percibió la Tierra el primer ser humano en el espacio.

El 12 de abril de 1961 cambió para siempre la historia de la exploración espacial, marcando un antes y un después.

De la misma forma cambió para siempre el destino de Yuri Gagarin, ya que, a partir de aquel momento, su vida dejó de pertenecerle solo a él y a su familia, pasando a formar parte de la de millones de personas para las que se había convertido en un héroe, en una leyenda viva.

Por su hazaña Gagarin fue nombrado Héroe de la Unión Soviética, y condecorado con varios galardones siendo la Orden de Lenin el más importante de ellos. El primer cosmonauta de la historia pronto gozó de gran fama, no solo en Rusia, sino en todo el mundo. «La misión de la paz», como denominaron en la prensa la gira del primer cosmonauta por los continentes, duró dos años. Gagarin realizó numerosas visitas a otros países, 30 en total, reuniéndose con miles de personas, reyes y presidentes, políticos y científicos, artistas y músicos.

El cosmonauta Yuri Gagarin visita la Torre de Londres. La foto fue tomada en Londres, Reino Unido en julio de 1961.
Mitos sobre Gagarin