20 cosas que no sabías del porno, contadas por sus protagonistas

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Porno
Set de una película para adultos.

1. ¿Trabajo de riesgo? Pues en realidad es bastante seguro

“Estamos obligados a pasar por un protocolo de control riguroso llamado PASS. Según el protocolo se nos examina cada dos semanas de todas las enfermedades de transmisión sexual usando las mejores pruebas disponibles en el mercado. Entre los actores y actrices porno, la incidencia de VIH es inferior a la de la población general”.

2. Una industria regulada, nada es espontáneo 

“Existe un estatuto llamado 18 USC 2257 que regula el negocio del porno. Todas y cada una de las escenas que ves distribuidas en el mercado americano cuentan con un registro. El registro se aplica a cada uno de los actores involucrados en el que se incluyen sus datos. Entre ellos fotos del carnet de identidad, sus nombres artísticos, su número de la Seguridad Social, fecha de nacimiento y otras informaciones. La próxima vez que veas porno en el que el actor es aparentemente ‘engañado’ para tener sexo contra su voluntad, ten en cuenta esto. La actriz ha tenido que sentarse durante varios minutos a rellenar todos esos papeles antes de que una sola cámara se encienda”.

3. En el porno mucho de lo que ves es falso

“No es raro que el actor no sea capaz de contenerse y acabe eyaculando demasiado pronto. En esos casos hacemos lo siguiente: usas un ángulo de cámara estudiado para hacer parecer que él está eyaculando. En realidad es un asistente el que está estrujando fuera de cámara una bolsa como las de suero intravenoso. De la misma sale un tubo que queda escondido entre la pierna y el pene del actor. Usamos semen falso bastante a menudo. Cuando un actor no consigue eyacular por la razón que sea, o cuando quieres hacer ver que es increíblemente viril, o cuando una actriz tiene cierta posición en la industria y piensa que es demasiado buena para el semen real”.

4. No sólo enemas para escenas especiales

“El anal requiere preparación, incluyendo enemas, pero también trabajo previo con los dedos y una dieta particular o saltarse las comidas ese día”.

5. Gay-not-gay

“A principios de los dosmil, la mayor parte del porno gay estaba filmado por actores heterosexuales. A menudo teníamos que llevar al rodaje porno hetero y viagra porque los tipos se acababan ablandando… y es que no eran gais”.

6. Sin derechos de autor

“No recibimos royalties por el porno. Todo se hace en base a tratos por escena con una tarifa diaria decente, pero después de eso no vemos ningún tipo de rendimiento residual. La gente piensa que estamos siempre forradas y para la mayoría de nosotras, eso no podría estar más lejos de la realidad”.

7. Placer a chorros

“La mayoría del porno que se vende como ‘squirting’ es realmente orina”.

8. Viviendo de la publicidad

“Los ingresos por suscripciones en los sitios de pago no son tan altas como puedes pensar. Hoy en día la publicidad y los patrocinadores son unas vías de ingresos mucho más importantes”.

9. Mantener la línea importa

“Recuerdo estar a menudo hambrienta porque me preocupaba salir inflada en cámara… Recuerdo una vez que estaba filmando y el director no paraba de cortar la escena porque yo estaba mirando un plato con sándwiches que habían traído para el equipo. Ahí fue cuando me di cuenta de que el porno no era mi vocación en la vida y que prefería un buen sándwich de jamón y queso cortado en triángulo al dinero y al miembro masculino”.

10. Los sets de rodaje apestan, pero también tu habitación

“El sexo es oloroso. Incluso si ambas personas implicadas en una escena están recién lavadas, siempre hay una cierta peste ahí. Y lo mismo sucede cuando tú tienes sexo en tu habitación. Yo sólo he notado ese olor después de dejar una habitación y volver a entrar. Está definitivamente ahí. Simplemente no lo percibes porque nuestro sistema olfativo subestima entre el 90 y el 95 por ciento de los olores que nos rodean. Esa es la misma razón por la que tú no puedes oler tu aftershave, pero otros sí pueden”.

11. El tamaño es (casi) siempre una sorpresa

“No existen indicadores que puedan ayudar a predecir el tamaño de un pene. Pies o manos grandes, peso, genes asiáticos… todo mentira. El único estereotipo que se ajusta a la realidad es el que se refiere a lo bien dotados que suelen estar los hombres negros”.