La Eliminatoria de Concacaf vivió una de los finales más apasionantes de su historia. Con una plazas vacantes y el repechaje como incógnita, Estados Unidos; Honduras y Panamá sabían de antemano que uno de ellos se quedaría sin Copa del Mundo.

Finalmente fue el campeón de la Copa de Oro el que se quedó con las manos vacías, Honduras irá al repechaje y Panamá obtuvo el boleto a Rusia 2018.

Y esto se dio por un vergonzoso gol convalidado para Panamá sobre Costa Rica que significó el 1 a 1 parcial. Ademas la clasificación directa de los panameños. El conjunto local caía 1 a 0 y llegó al empate gracias a un gol inexistente.

En un tiro de esquina a favor, el defensor Gabriel Torres se lanzó de cabeza sobre el balón obre la línea de gol. El árbitro Walter López tuvo el desacierto de pitar hacia la mitad de la cancha cuando la pelota nunca ingresó al arco de Costa Rica.

Finalmente, Panamá ganó el partido con un agónico gol de Román Torres y clasificó por primera vez a una Copa del Mundo. Estados Unidos, campeón de la Copa de Oro y máximo candidato a clasificar deberá esperar cuatro años más para jugar un Mundial.

Se espera que el escándalo tenga consecuencias. EEUU, sobre todo, y Honduras podrían reclamar ante la FIFA al verse directamente perjudicados por la acción. Incluso podrían pedir que se repitiera el partido. Una tesis que hace tiempo se antojaba imposible y ahora no es tan descabellada.

Ya hay jurisdicción al respecto. El organismo que rige el fútbol mundial mandó jugar de nuevo un Sudáfrica-Senegal; porque el árbitro “adoptó medidas escandalosas a favor de Sudáfrica”. Una opción que avala, sin ir más lejos, Rafa Guerrero.

No es descabellado

El exárbitro asistente español, que dirigió a nivel internacional, no considera descabellada la opción de repetir el partido. “La FIFA tendría que hacer que se repitiera el partido. Es más, debería obligar a que se jugara de nuevo. Ya hay precedentes al respecto”.