Cuando Paulo Dybala no está en su tarde y a Gonzalo Higuaín le cuesta mucho asociarse con sus compañeros, Juventus lo sufre.

Quedó demostrado en el estadio Friuli, donde el líder de la Serie A apenas rescató un empate ante un Udinese.

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Y no pudo lograr su octavo triunfo consecutivo. Esta vez, al equipo de Turín lo salvó un defensor: Leonardo Bonucci.

Udinese, que venía de tres caídas seguidas, jugó sin miedo ante el cómodo líder y actual campeón.

No hubo diferencias en esa primera parte. Y si las hubo, fueron a favor del local. Por eso no extrañó ese gol del colombiano Duvan Zapata, luego de llevarse a la rastra a un defensor y definir ante la salida de Buffon a los 36 minutos.

Juventus jamás le encontró la vuelta al partido

Dybala estuvo errático y desaparecido. Cuadrado fue el único que ofreció algo diferente y no alcanzó. Y porque Higuaín casi no participó del juego.

Sin embargo, el equipo de Turín se encontró con el empate cuando menos lo merecía. A los 15 del complemento, Bonucci saltó más que todos y estampó el 1 a 1.

El partido se murió entre las ganas de Udinese, que contó con un activo Rodrigo De Paul, y la apatía de Juventus, que esta vez no pudo ganar. Aunque, claro, sigue mirando a todos desde arriba porque la derrota de Roma con Napoli.