¿Qué es el síndrome de olor a pescado?

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El síndrome de olor a pescado
Se puede tratar clinicamente

El síndrome de olor a pescado, ¿alguna vez has escuchado de este mal?, se trata de una rara enfermedad, que afecta a una persona de cada 200.000.

La principal manifestación clínica es que los enfermos que la padecen desprenden un fuerte olor a pescado podrido.

Ese fatal olor se acentúa al transpirar y al ingerir alimentos ricos en colina.

Este problema se produce debido a  un error congénito del metabolismo por un fallo en el sistema oxidante de la trimetilamina del hígado, que permite que esta enzima volátil, con un desagradable olor, pase a la sangre, las secreciones, el aliento y la orina. La enfermedad también se conoce como enzimopatía trimetitaminemia o trimetitaminuria.

La mayoría de la gente que sufre este trastorno admite que tiene mal olor casi todo el tiempo, esto no quiere decir que tengan la capacidad de detectarlo, así que el trauma aumenta, ya que pueden oler a un dulce muy intenso -como perfume barato- o a basura podrida, goma quemada, algún químico, así como a azufre o aguas residuales.

El síndrome de olor a pescado puede evitarse

Para evitar el olor fétido que desprende alguien con trimetilaminuria  deberá basarse en 3 consejos fundamentales:

Una dieta baja en colina

Alimentos como el pescado, la carne, el marisco, los huevos, etc. contienen cantidades importantes de colina. Se recomienda una dieta mediterránea que sea rica en cereales y hortalizas. No excederse de 100 gr de carne y evitando los mariscos el pescado y la clara del huevo.

Mucha higiene

Hay que exagerar en cuánto a la higiene. Como mínimo, se deberá duchar 2 veces en el día cambiándose de ropa, al menos la ropa interior con cada ducha y las mujeres todavía deben esmerarse más en la higiene íntima, pues las mucosas vaginales desprenden gran parte del olor fétido.

Los varones deben retirar el prepucio y lavar y secar muy bien el glande después de cada micción. Se deben utilizar jabones de pH neutro que sean bactericidas como el jabón de Alepo y utilizar desodorantes  neutros como el spray de alumbre, porque la mezcla del mal olor que desprende la trimetilaminuria cuándo se mezcla con el  perfume de los desodorantes puede resultar un olor mucho peor que el propio de la enfermedad.

Antibióticos

En los casos de trimetilaminuria  más rebeldes en los que las medidas anteriores no hagan efecto, de manera temporal se podría tratar con antibióticos para eliminar la flora que participa el metabolismo de la colina. Al ser eliminada, se reduce la trimetilamina y mejora el problema del olor. Recuerde siempre que los antibióticos tienen serios problemas secundarios y eliminar la flora puede provocar candidiasis intestinal.