Ocho formas para saber que te están mintiendo y más de una vez

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¿Con cuántas personas has hablado hoy? Lo más probable es que casi todas te estén mintiendo, y más de una vez. Es un hecho difícil de asumir, pero hasta tus amigos más cercanos y tus compañeros de trabajo te mienten con frecuencia, reseña huffingtonpost.es

Se tapan la boca.

Las personas suelen cubrirse la boca cuando mienten. Si se ponen una mano en la boca o incluso si se dan un toque en los labios, su lenguaje corporal está delatándoles de forma inconsciente, pues ese gesto representa una barrera en la comunicación. Al mentir, la gente también tiende a cubrirse partes del cuerpo como la cabeza, el cuello o el abdomen, ya que mentir les hace sentirse expuestos y vulnerables ante un ataque.

Se repiten y dan muchos detalles.

Los mentirosos detestan el silencio, así que tratan de evitarlo hablando más de lo necesario y dando mucha más información de la que les han pedido. A veces, permanecer en silencio durante más tiempo sirve para que los mentirosos engorden su mentira mientras tratan de convencerte y convencerse a ellos mismos de su propio embuste. Los mentirosos también tienden a repetir frases una y otra vez porque están esforzándose en ganar tiempo para pensar.

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Buscan una escapatoria.

En un acto reflejo para encontrar una ruta de escape, quienes mienten suelen girarse hacia la puerta (si están sentados). O acercarse a la salida (si están de pie). También suelen adoptar una postura más rígida o protectora como instinto de preparación para la huida.

Mintiendo: Su respiración se altera

Cuando las personas mienten, su respiración se vuelve más profunda y pesada, ya que mentir altera el ritmo cardíaco.También el flujo sanguíneo. A veces, pueden hasta tener dificultades para hablar. Esto porque  las mucosas de la boca se resecan como reacción corporal al mentir.

Se ponen agresivos.

Las personas que mienten suelen alterarse en una conversación sin motivo aparente. A veces, se ponen agresivos y se encaran con el interlocutor. En otras ocasiones, mantienen un contacto visual muy prolongado sin parpadear en un torpe intento por parecer veraz.