Opinión de Rodolfo Pastor: JOH y el FMI, Ficha de puntuación y calificación

301
El FMI dio sus nuevas perspectivas sobre la economía de Americalatina.
Rodolfo Pastor Fasquelle, historiador y escritor.

Por Rodolfo Pastor Fasquelle.-Mucha es simplemente prensa tarifada. JOH ha comprado medios y comunicadores para producir y reproducir propaganda, verdades a medias y llanas fabricaciones que -a su conveniencia- elogian o difaman ¡por el orden de cientos de millones de dólares! La mitad vía trueque, de publicidad por impuestos, que deja de pagar la prensa y deja de recibir el Estado. Cantidad astronómica, que ningún gobierno había gastado antes aquí, ni gasta ningún otro del istmo y de cuya cosecha se beneficia él como candidato.

Aman a Hernández la clientela de los miserables y la mancha brava de los paniaguados, ministros y viceministros, diputados (as). Pero hay gente que elogia al Presidente sin deberle nada. Cada cual tiene sus razones variopintas y derecho a sus preferencias. El hombre que le va a poner tope al tiempo del migrante, el Gral. John Kelly elogia a su policía militar y nuevas cárceles. E. Santos y el líder de su facción liberal celebran la gestión del hombre. Evelio Reyes es su fiel interlocutor con el mas allá. Esdras A. López su fan, y lo anima sonriente James Nealon, oficioso gestor saliente ante el gobierno de Trump, quien un día le dará la mano. El FMI viene de alabar su manejo de las variables macroeconómicas. Y hay calificaciones positivas en esta ficha personal, aunque cada logro parece pisar su propia sombra.

JOH hizo cosas que tenia que hacer. Relanzó la reforma de la policía. Consiguió que la economía volviera a crecer a tasas de 3.5%, la mitad de los niveles que se alcanzaron en 2007. Gracias a las remesas (que no son su producto ni constantes, pero que ¡hoy alcanzan 18% del PIB!) y a su devaluación de la moneda, que nos encarece el combustible y una infinidad de insumos, JO consiguió reducir el déficit en la cuenta corriente, lo cual el Fondo valora grandemente.

Disminuir el déficit del estado también era obligado. Y este gobierno extendió la base del padrón fiscal  para que tributen más personas. Pero incrementó los ingresos a base de aumentar impuestos indirectos, que afectan a la mayoría, de modo que 70 de L100 mil millones presupuestados para gasto provienen de impuestos al consumo y otra parte de impuestos dudosos a la operación de la empresa, que no es materia fiscal.

Otros proclamados logros de JOH en macroeconomía son poca cosa o contraproducentes. Equilibrios de móviles y tentetiesos.

Aunque el Fondo no se preocupa, el gasto público aumentó como porciento del Producto Bruto. Así, Honduras, siendo de los más pobres, llega a ser el país del istmo con mayor gasto público. JOH esta gastando cada vez más en cosas improductivas. En aviones y fragatas y en armas y radares y equipos para intervenir las comunicaciones ajenas privadas. En swat e infraestructura vistosa.

Y como no tenía como sostener ese gasto, siguió endeudándonos. Condonada la vieja deuda publica, que al salir Mel había aumentado al orden de los 50 mil millones, ¡ocho años después se ha mas que quintuplicado!.

Sin contar la deuda de los grandes municipios. Para contratar mas, había que pagar el servicio a la deuda.  JOH hizo sus abonos, reconvirtió la deuda interna en externa y controló la nueva deuda en niveles parecidos a los de antes.  Es un ardid pero complace al Fondo. Y al mismo tiempo sucumbieron sus promesas. Con las expectativas.

El gobierno de JOH pregonó que su programa 20 20 traería inversiones de $2 mil  millones anuales. Lo mismo hacia antes cuando anunciaba que las ciudades modelos catalizarían inversiones masivas. Pero el año pasado –2016– sin duda por las nuevas dudas con respecto a la seguridad jurídica, la inversión extranjera colapsó. Y aunque se habla de fomento para animar a un campo sostenible, que es nuestra ruta obligada, poco se hace en la práctica. La ganadería sigue retrocediendo asfixiada. La palma tuvo que detenerse y el cacao no termina de convencer ni arrancar cuando el café ya topó.

El mayor fracaso es el de la política social. Los latrocinios hicieron colapsar al IHSS. Para reducir el gasto JOH incumplió las responsabilidades del Estado en los servicios básicos. Y para pagarles a los banqueros desatendió la deuda social. Mientras el FMI aplaude, aumenta la pobreza junto con la desigualdad.