SAN PEDRO SULA. Uno de nuestros lectores se comunicó con TIEMPO para relatar que él también estuvo a punto de quitarse la vida y cuyo objetivo ahora es mandar un mensaje de reflexión para evitar llegar a tal extremo.

Es importante mencionar que los suicidios han ido incrementado en Honduras, lo que tiene muy preocupados a los diferentes sectores y quienes por diferentes sitios han pedido en su mayoría a la juventud, tratarse con un especialista para evitar ser parte de un suicidio más.

El relato comienza así:

“Todo fue hace unos meses, entré a la universidad y tenía unas clases muy temprano, al vivir lejos me levantaba a las 4:00 am y cuando podía dormir era hasta la 12 o 1 am, pues luego de clases iba a mi trabajo.

Mi problema comenzó por el desgaste mental, pues eran pocas mis horas de sueño, luego problemas con familiares y lo peor, utilizaba drogas para poder mantenerme “feliz” o con “ánimos”.

CERCA DE LA MUERTE

Luego de pasar el primer parcial y sacar buenas notas haciendo un gran esfuerzo, todo se comenzó a complicar, las horas de desvelo eran más y surgieron más problemas con mi familia. Poco a poco me fui sumergiendo en una depresión que no veía aún por el uso de la droga, la droga a la que me refiero es la cocaína (para mantenerme despierto en el trabajo y en la universidad claro).

Cuando me di cuenta que me estaba pasando con el consumo de esta, decidí ponerle un alto, pero es una droga tan adictiva que se sufre de síndrome de abstinencia desde la primera vez que la consumes, yo tenia casi 20 días abusando de ella.

El síndrome de abstinencia trajo una gran depresión, sumándole todos mis problemas familiares, comencé a tener muchos pensamientos suicidas, el quedarme solo en mi casa me daba miedo, miedo de llegar a deprimirme tanto y tomar esa sedición (suicidarme).

Recuerdo que me quedé un fin de semana solo en mi casa (¡vaya destino!), casi nunca me quedo solo en casa y cuando por fin pasó, fue en los peores días de mi crisis, fue un domingo cuando todo se comenzó a poner feo, mi depresión fue tal que ya tenía todo listo, tenía la soga y tenía el lugar donde lo haría, solo escribía una carta para dejar mis motivos, una carta para mi madre, una carta para mi padre y una para mi novia.

MÁS DEL RELATO

Pero algo muy raro sucedió: Un amigo me escribió diciéndome que fuéramos a dar una vuelta, eran las 11:50 am, casi sería mediodía y hacía un sol horrible, le dije que no, pero él insistió, insistió tanto que cuando ya estaba terminando las cartas comenzó a gritar afuera de mi casa, fue tan insistente que tuve que guardar todo y salir.

Pues salimos por más de 3 horas, él nunca supo que estaba mal, siempre oculté mis sentimientos de tristeza, incluso en Facebook me la pasaba compartiendo cosas graciosas con el fin de no preocupar a nadie, ya cuando volví, mi novia me llamó y pasé toda la noche hablando con ella, rompí las cartas y tire la soga, terminé llorando toda la noche para terminar de desahogarme. Me da vergüenza contar lo anterior, pero lo hice sabiendo que esto se publicara de forma anónima y quizás alguien que pase por lo mismo que yo pase pueda encontrar ayuda o cause conciencia en la gente que ve eso como algo tonto.

Siempre he utilizado Tumblr como mi red social favorita y fue ahí cuando buscaba post sobre suicidio, cuando en la red social me apareció un mensaje, me preguntaban si me sentía bien, si quería hablar con alguien, me recomendó usar varías páginas, entre ellas una que se llama 7cups.com, anteriormente había intentado buscar ayuda en páginas de Honduras, como el I.H.A.D.F.A (pues alguien me dijo que me podían ayudar, no se que tan cierto sea), pero nunca me respondieron.

A PUNTO DEL SUICIDIO

No tenía a nadie así que decidí hablar con alguien en 7 cups, una chica de india que apenas y hablaba español, pero usaba el traductor haciendo un esfuerzo altruista, me ayudó a desahogarme y a sentirme escuchado.