Lunes, 04 Marzo 2013 23:26
“Las maras son amigas nuestras”, dijo en EEUU

Aconsejan a Nasralla ir al barrio a conocer problemas de pandillas

Tegucigalpa, Honduras

Las declaraciones del aspirante presidencial, Salvador Nasralla de que su Partido Anticorrupción (PAC) es amigo de las maras o pandillas,  fueron calificadas como desafortunadas porque incentivan el accionar de esas asociaciones ilícitas.

Nasralla dijo en una reunión con hondureños en Nueva Orleans, el fin de semana anterior, al ser consultado sobre problema social que han generado las pandillas, que “las maras son amigas nuestras, cuando escuchan un comentario en contra de este movimiento me llaman para preguntarme qué hacemos con el periodista que habló mal de usted”. Según Nasralla,  esa actitud de los anti-sociales es porque reconocen que “soy un hombre honesto”.

PALABRAS DESAFORTUNADAS
El coordinador de la organización Mirador Electoral, Adán Palacios, dijo que esas palabras “son desafortunadas y no le abonarán en nada a su campaña política”. Palacios dijo que los hondureños que hagan una buena lectura calificarán esas declaraciones como dañinas para él y su partido, “porque lo que prácticamente está diciendo es que tiene relación con las pandillas”.

El coordinador del Mirador Electoral recomendó al Tribunal Supremo Electoral (TSE) analizar el efecto político de esas confesiones, porque crean incertidumbre en la sociedad. Palacios expresó que el deber de Nasralla era rechazar inmediatamente ese tipo de ofrecimientos, porque quedarse callado ante ese tipo de propuestas alimenta el accionar de esas organizaciones.

Por su lado, el dirigente liberal Bill Santos, manifestó que Nasralla a veces hace declaraciones y luego se arrepiente. Indico que cuando él dice que no tienen problemas con las maras, no se trata de un asunto personal, sino de la sociedad entera, desde el más pobre hasta el más rico.

Lo que tenemos que hacer, recomendó Santos, es buscar unidos una solución para salir de los problemas que han creado las pandillas y su reinserción a la sociedad como hombres de bien. “Él personalmente tal vez no tiene problemas con las maras, pero sería bueno que vaya a preguntar a los barrios pobres  por qué no salen después de las seis de la tarde”, señaló Santos.