Fernando, poeta “socorrista” que necesita apoyo de hondureños

Para poder colaborar con Fernando Flores, poeta capitalino hay tres maneras de hacerlo. Una es depósito a cuenta bancaria: 21-430- 003573-2 de Banco de Occidente.

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Poeta Fernando Flores
Poeta Fernando Flores

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Fernando Flores un poeta capitalino y a la vez un ciudadano de voluntad que participa como socorrista de la Cruz Roja.

Flores, es un destacado escritor hondureño, nacido y residente en Tegucigalpa, con varias obras en su haber.

Actualmente, necesita la ayuda del pueblo hondureño que goza y aprecia el arte de la literatura en Honduras.

Hace un mes aproximadamente recibió una invitación por parte del “Círculo de Escritores de la Lengua”.

Dicha asociación literaria es originaria de Chile, y organiza el “Segundo encuentro Nacional de Escritores de Chile”.

El cual, tiene el propósito de reunir a escritores de aquella nación sudamericana.

Asimismo, invitan escritores sobresalientes iberoamericanos a unirse a sus actividades y al círculo de escritores.

El fin primordial de la invitación es representar a Honduras en ese encuentro.

Los miembros de la asociación lo contactaron por Redes Sociales, al leer sus obras y a la vez, recibir críticas muy gratificantes.

En los últimos 15 días ha visitado muchas empresas privadas para buscar patrocinio para el viaje.

Del mismo modo, visitó Casa Presidencial en la cual solo le desearon suerte y que representara bien al país.

Fernando Flores, se avoca a la buena voluntad del pueblo hondureño, y poder pagar el pasaje que lo lleve al encuentro.

¿Cómo ayudar a Fernando Flores?

Para poder colaborar con Fernando Flores, poeta capitalino hay tres maneras de hacerlo.

Una es depósito a cuenta bancaria: 21-430- 003573-2 de Banco de Occidente.

Al igual, una noche beneficiosa en restaurante Wendy´s de la Alameda, el próximo sábado 19 de noviembre.

Finalmente, puede contactar con él directamente a través de su cuenta de Facebook: Fernando Flores Alvarado.

ENTREVISTA EXCLUSIVA PARA DIARIO TIEMPO DIGITAL:

Vida como Socorrista de la Cruz Roja:

mi vida como “cruzrojista” ha marcado muchas etapas de mi vida, no hay nada más gratificante en esta tierra que poder ayudar a una persona.

sin esperar nada a cambio, muchas veces incluso a costa de tu propia vida. Eso creo que es lo más digno y noble que alguien pueda llegar a hacer en pro de los más necesitados.

Inicié allá por el año de 1997 cuando aún era un adolescente, a medida y con el paso de los años fui adquiriendo más experiencia, capacitándome.

Y optando a cargos importantes dentro de Cruz Roja Hondureña, esta serie de actividades acompañada siempre de las enseñanzas.

Y consejos de mis padres me moldearon para llegar a ser la persona que soy en día, ya después de 19 años de voluntariado ayudando a los más vulnerables solo me resta por pedir más fortaleza y sabiduría al creador para continuar dando lo mejor de mí, en pro del bienestar de los que más lo necesitaren.

La verdad desde pequeño me movió ese interés de poder ayudar a los demás, pero también fue uno de mis hermanos mayores que el pertenecía en ese entonces a Cruz Roja y me emocionaba escuchar lo que hacía  cuando andaba en la ambulancia o en otras actividades, creo que también eso me influyó para que me decidiese a entrar en el voluntariado de tan Benemérita  y Loable Institución.

¿Te inspiró alguna persona en particular?

Bien la pregunta es bastante directa, en general nosotros los escritores necesitamos tener esa musa que nos inspire, así como los escultores y pintores necesitan de sus modelos para plasmar su arte, nosotros nos debemos a esas personas que día a día inspiran amor, vivencias y respeto en cada uno de nosotros.

Alguien en particular, quizás si las ha habido, pero me reservo mencionar sus nombres, hay un adagio que dice “Si un escritor se enamora de ti, Vivirás eternamente” y es muy cierto.

¿A qué hora del día te surgen más ideas para ponerte a escribir, en cualquier momento o existe un horario propicio para ello?

Mira la mejor hora para escribir es en lo tranquilo y profundo de la noche, cuando no existen ruidos ni distracciones que hagan que la inspiración se pierda. Por lo general es el momento mágico para plasmar lo que tu alma y tu corazón quieren decir.

Aunque también es delicioso escribir allá lejos en la montaña alejado del bullicio y la contaminación de las ciudades.