SAN PEDRO SULA. “Si, pero estoy arrepentido, estoy arrepentido, yo la maté, yo la maté”, repitió el padre, quien en un momento de cólera mató a su pequeña de tres meses en la zona norte de Honduras.

Por la anterior declaración de Franklin Lobo Pineda ante la Fiscalía encargada, se le dictó sentencia condenatoria. Lobo Pineda fue condenado a la pena de 30 años de reclusión, al admitir que el pasado 31 de marzo de 2016 mató a su hija de apenas tres meses.

La pequeña angelito que ahora descansa en un lugar santo, se llamaba Claudia Yamileth Lobo Monterrey. El lamentable y grotesco hecho ocurrió en la Aldea Terrazos en Choloma, Cortés, región norte hondureña.

Padre acepta que mató a su bebé

El Ministerio Público (MP) logró establecer el padre mató a su hija porque ella estaba lloranod y no lo dejaba dormir. Y el sentenciado al no poder controlarla, la tomó del cuello y la estrelló contra una pared del dormitorio.

El obrero aceptó el hecho, tras conocer de toda la carga de prueba en su contra. Por lo que no tuvo más opción que admitir su autoría directa en la muerte de la bebé.

Previo a iniciar el juicio, la terna de jueces del Tribunal de Sentencia consultó a Lobo si estaba enterado de los alcances de su decisión al admitir los hechos imputados por la Fiscalía. Y en una forma sabia respondió:

“Si, pero estoy arrepentido, estoy arrepentido, yo la mate, yo la mate” repitió indignado. Tras soltar en llanto y pedir perdón, el acusado escuchó el fallo del Tribunal integrado quienes lo condenaron a 30 años de prisión.

Hombre que asesinó a su bebé en San Pedro Sula
Hombre que asesinó a su bebé en San Pedro Sula
Imagen referencial
Imagen referencial

ANTECEDENTES

El 9 de septiembre de 2016, un padrastro enfurecido mata a niño de 18 meses de edad en el Distrito Central de Honduras.

La trágica noticia se registró en una casa en la colonia Los Laureles cuando el menor supuestamente se estaba tomando su biberón. Según la versión del padrastro, a quien se le acusa como supuesto culpable de haberle dado muerte.

En ese sentido, la DPI realiza las respectivas investigaciones de la muerte del infante de apenas 18 meses. El bebé estaba bajo el cuidado del padrastro.

Tal culpabilidad se le imputa al hombre, ya que cuando el niño fue encontrado sin vida; él no se encontraba en la casa a pesar que estaba bajo su cuidado.

Cuando la mamá, Sirenia Sánchez, fue a buscar al bebé, lo encontró muerto; y no había rastros del padrastro por ningún lado. Así lo reportaron los familiares que desconsoladamente lamentaban el fallecimiento del menor.

El padrastro fue identificado como Gustavo Adolfo Matamoros. Quien pidió prestado al pequeño. El cuerpo del menor yacía inerte sobre un mueble que estaba en la sala de la vivienda, la cual era alquilada por la madre y el presunto responsable de la muerte del pequeño.

Según información, la pareja se había separado y no fue hasta recientemente que se reconciliaron. Después de varias horas, Matamoros se entregó en la Policial, situada en el barrio Los Dolores, de la capital. El sospechoso asegura que el niño se atragantó con el pepe, el cual le cortó la respiración; y lo dejó sin vida en el momento.