La opinión de Luís Luna Jr. : Ya vote…¿ Y Ahora qué?

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Unas semanas atrás tuve una interacción con una persona que labora para un periódico del país. Yo le expresé mi desencanto con la forma en cómo un sector del periodismo nacional hace su labor con sensacionalismo barato. Ella comprendió lo que estaba tratando de decir. Y fue muy empática.

Sin embargo, me dijo que el medio para el que ella labora hizo un estudio de investigación en donde se concluyó que el hondureño promedio tiene un nivel de lectura equivalente al 4to grado. En otras palabras, me comentó esta joven, los medios sólo generan el tipo de producto para la cual la sociedad está condicionada para consumir. Dicho de otra forma, los medios de comunicación son un reflejo de la sociedad.

De manera similar, creo que también se podría decir, aunque no sea de agrado para todos, que la política, y los políticos de un país, son el reflejo del consenso moral en una nación. Por consiguiente, esto significa que una transformación de la realidad en la clase gobernante requiere de un cambio en la mentalidad del pueblo gobernado. Un cambio en la psique nacional significa, entonces, edificar nuestro carácter de tal manera que nos convirtamos en el tipo de personas que deseamos ver sirviendo en los cargos públicos.

Esto en nignún momento quiere decir que debemos darle un pase libre de impunidad al sector de la clase política que abusa del poder. Sino más bien, significa, hacer eco de las palabras del Dr. Martin Luther King Jr.: “Las tinieblas no pueden echar fuera las tinieblas. Sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede echar fuera el odio. Sólo el amor puede hacer eso.”

Luís Luna

Una acción no debe anular la otra. Podemos y debemos ver hacia arriba y exigir transparencia de parte de aquellos que lideran nuestro gobierno. A la vez que podemos y debemos ver hacia adentro de nosotros para edificar con integridad el andamiaje de nuestro carácter.

Alrededor de los inicios del siglo XX, en medio de una conmoción social plagada de rumores de guerra, el periódico The London Times escribió a varios autores contemporáneos haciendo la pregunta: “¿Qué es lo que está mal en el mundo?” Las respuestas serían publicadas en un editorial. Una de los autores que respondió fue G.K. Chesterton, un pensador británico. Su contestación fue extremadamente corta a la vez que inesperada. Ante la pregunta: “¿Qué es lo que está mal en el mundo?” Chesterton contestó:

“Estimados Señores,

Yo.

Apreciablemente, G.K. Chesterton.”

Tal vez esa deba ser la actitud de los ciudadanos hondureños comprometidos a denunciar y erradicar la corrupción en nuestro gobierno. Y en nuestro propio corazón.