Opinión de Luis Luna Aranda: ¿Cómo votar?

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Se acercan las votaciones en las primarias en Honduras
Se acercan las votaciones en las primarias en Honduras
Luis Luna Aranda
Luis Luna Aranda

Por Luis Luna Aranda.-Las elecciones primarias están a la vuelta de la esquina para el pueblo hondureño. Ciertamente ha sido una temporada electorera un tanto difícil de navegar, como casi la mayoría suele ser. Tal vez algunos están deseando que termine ya porque no soportan ver su vecindario plagado de afiches y rótulos colgando de los postes. O a lo mejor algunos ya están hartos de que cada vez que encienden el televisor hay un nuevo spot publicitario que atenta contra la inteligencia del ciudadano promedio. U otros simplemente quieren volverse a sentar en familia sin miedo a iniciar una discusión política acalorada.

Cualquiera que sea la situación, la realidad es que nuestro país tiene que pasar por esto cada cierto tiempo. Al menos, si no para otra cosa, para mantener vivo el sentido ilusorio que estamos viviendo en una “verdadera” democracia moderna. Y siempre que estamos en temporada de elecciones podemos caer en uno de dos peligros, según Rodolfo Pastor: la utopía y la apatía. Por un lado, está el pensamiento fantasioso que un sólo candidato transformará el país y la ciudad entera en un proceso de 4 años. Eso es utopía. Y por otro lado, existe el peligro de desinvolucrarse apáticamente del proceso electoral como reacción de protesta a los abusos cometidos contra el pueblo en el pasado. Ni la utopía ni la apatía contribuyen al bien común del país.

Entonces, surge la pregunta: ¿Qué debemos tener en cuenta antes de ejercer el voto? Aquí hay algunas consideraciones:

Elige propuestas, no anuncios.

Nos encontramos en una época en donde las personas no eligen propuestas. Sino anuncios publicitarios. Dicho de otra manera, al ejercer el voto, mucha gente elige el candidato con la canción más pegajosa y con los chocoyos más bonitos. Esto es nefasto.

Es necesario informarse de las propuestas que un candidato ofrece. Debemos elegir propuestas, en lugar de spots publicitarios. Claro, parte del problema radica que en el otro lado, por parte de los candidatos no ha habido mucho de eso: propuestas. Así como tampoco hemos tenido debate público sobre cómo las diferentes iniciativas impactarán al pueblo.  A pesar de eso, ejercer el voto no comienza cuando recibes las papeletas, sino cuando decides investigar lo que cada candidato propone.

Votar en plancha equivale a votar con ceguera

  1. Vota por convicción no por tradición

Es normal que las familias hondureñas tengan afiliaciones políticas tradicionales que se traspasen de generación en generación. Pero, en la actualidad debemos evitar caer en el error de votar por color político en lugar por candidato. No siempre el partido o la corriente política de nuestra afiliación tendrán al candidato más capaz. Por eso, votar en plancha equivale a votar con ceguera. Nuestra decisión en las urnas debe estar basada en lo que capaz e íntegro que el candidato es para ejercer su función. Y no porque simplemente no queremos calentarnos la cabeza de andar pensando por quién votar, ya que nuestra familia “siempre ha votado así.”

  1. Respeta a quien difiera de ti.

Es cierto que muchos podemos tener diferentes formas de ver la realidad social de nuestro país. Y por consiguiente, muchos tenemos diferentes opiniones en cuanto a política. A veces, dentro del mismo trabajo, dentro de la misma aula o dentro de la misma familia. Y eso está bien. Lo que no está bien es romper los límites de la tolerancia y el respeto hacia las personas que piensan diferente a ti. Un individuo es mucho más que el todo de su ideología política. Un ser humano es un portador de la imagen de Dios que ha sido plasmada en él o ella. Por consiguiente, el respeto y la tolerancia en el proceso electoral deben estar al frente. Somos hondureños primero y liberales, nacionalistas, libres, pactistas, etc. después. Las personas son más importantes que la política.


Luís Luna Jr. es pastor y consejero de jóvenes en Iglesia de Dios La Victoria y sueña con una Honduras transformada. Actualmente es pasante de la carrera de psicología y cursa un bachillerato en teología.