REDACCIÓN. Olman José Pérez Estrada y Gladis Alvarado, dos catedráticos en el departamento de Copán que han destacado por su calidad docente, humana y han dejado en cada uno de sus estudiantes durante los años, un profundo sentimiento por la lectura, los números y el idioma.

Ambos esposos han sido por mucho tiempo, maestros del Centro Básico “Olga Ondina López”, situado en el municipio de La Unión, zona occidental de Honduras. Los dos residen en el municipio de Cucuyagua y tienen dos hijos: Anssony Pérez y Olman Bronwly, quienes son su mayor orgullo.

Su carisma, excelencia, dureza y fineza en la manera de impartir sus clases, los ha llevado a ser uno de los mejores maestros en el departamento de Copán y cuyas hojas de vida los catapulta como dos grandes profesionales.

Estrada, un hombre que manipula números como todo un genio en su clase, un hombre que maneja otros idiomas aparte del español y su esposa, una máster que domina el español y sus derivaciones.

Sin duda alguna, para Olman y su esposa, ser un buen guía para el alumno, va mucho más allá de un intercambio de preguntas y respuestas cuya finalidad parece ser sólo el poder obtener una fórmula adecuada para pretender evaluarlo, lo que apenas esboza la capacidad real del alumno, pues este sistema lo encasilla generalmente entre el ser merecedor de una calificación deficiente, regular, buena, muy buena o excelente, de acuerdo a los parámetros para ello establecidos, cuando realmente la verdadera educación no sólo cuantifica el nivel de conocimiento adquirido, sino que impulsa hacia él y permite elegir las áreas de interés y desarrollo personales, para lograr así una realización integral del ser humano.

Mientras Pérez Estrada disfruta de los libros históricos que son provechosos para su vida y de los cuales comparte con sus discípulos, su esposa disfruta leer libros que le permitan tener una idea más clara de las cosas, cosas que a su vez ayudan a concebir una proyección de la vida muy distinta del resto de la sociedad.

Ambos han viajado por muchos años hacia colegios para compartir sus conocimientos, pues para ellos cada mañana se renueva la esperanza y se multiplican las posibilidades de que suceda, en ese entrañable espacio llamado aula, el milagro de la lección aprendida, de la transmisión de conocimientos; es allí, en cada salón de clases donde se crea todo.

Ellos, ellos son Olman Pérez y Gladis Alvarado, sinónimos de éxito, esfuerzo y dedicación, nunca olvide sus nombres, pues pueda que usted se los encuentre en algún sitio de nuestro país y debe estar enterado que es un verdadero privilegio estar cerca de dos eminencias de la cátedra en Honduras.


DOS FOTOGRAFÍAS:

Pérez Estrada tiene más de 15 años como docente en el departamento de Copán
Ambos maestros disfrutan cada vez el éxito de sus hijos, el menor decidió algo distinto a la docencia, pero ellos enfatizan con firmeza su apoyo.