Noticias
¡Ahora a rescatar la dignidad del Partido Liberal!
Juan Antonio Martínez H.
Se lo advertimos a Elvin Santos y comparsa, que con sus actuaciones egoístas y desleales a los principios doctrinarios del liberalismo, estaban conduciendo al Partido Liberal directamente al precipicio y consecuentemente a su derrota.

Pero cegado como estaba por el áspid que le ofrecía la manzana de la adulación y el veneno de la discordia buscando separarlo de sus hermanos liberales, no reparó en la filosa daga que, simulada en el abrazo corporativo de los conservadores, se esgrimiría para asestarle, en el momento oportuno, la estocada final. ¡Y allí están las consecuencias!
Obnubilado por el efluvio triunfalista de las elecciones internas, Elvin desafió con olímpico desprecio a los convencionales que rechazaban a voz en cuello, la candidatura impuesta de Roberto Micheletti como presidente del Partido, intuyendo quizás, que días después traicionaría como Judas, al gobernante elegido democráticamente por los votos liberales.

Talvez, por impericia política o ignorancia, Elvin no dudó en seguir, a pie juntillas, los consejos maquiavélicos de su asesor personal, Carlos Flores Facussé y de otras voces reaccionarias, que lo indujeron a integrar la fatídica alianza que dio al traste con el orden constitucional y sumergió a la nación en la peor crisis institucional de su historia reciente.
Ellos, Elvin y Micheletti, son los responsables directos del fracaso del Partido Liberal. Ellos cargan sobre sus hombros el peso de esta derrota y sobre sus conciencias, la vergüenza de conjurarse con los sectores más retardatarios del país y propiciar el derrocamiento del presidente liberal Manuel Zelaya Rosales e instaurar la dictadura provisional más represiva de la historia de Honduras. De esta ignominia no escapan de culpa los flamantes diputados liberales, que prefirieron doblar su cerviz ante la voz prepotente de Micheletti, que defender con hidalguía como era menester, el respeto al orden constitucional y la vigencia de los principios democráticos.

Ellos se olvidaron, por omisión o malicia, que el liberalismo como doctrina, es contrario al uso de la fuerza para derrocar gobiernos legítimamente constituidos y enemigo del privilegio conferido a cualquier clase social por virtud de sus principios doctrinarios. Que además, es ariete contra las injusticias de la clase dominante y contra todo lo que impide el desarrollo social, político y ético, no sólo de grupos de poder sino de todos los seres humanos y de la sociedad en general, como medio de conquistar mejores niveles de igualdad y solidaridad.
Ahora, el mismo liberalismo, dividido por la conducta errática de estos tránsfugas del Partido, se ha encargado de castigar su ceguera ideológica, unos negándoles el voto en las urnas y otros con el desprecio de la abstención electoral. Por suerte esta división es en la cúpula y no en las bases que se sustentan en el espíritu combativo y justiciero de Francisco Morazán, Policarpo Bonilla, Zúñiga Huete, Villeda Morales, Rodas Alvarado, Carlos Roberto Reina y tantas otras glorias del Partido Liberal que siempre estuvieron al lado de las grandes causas populares.

Pero ahora no es el momento de recriminaciones ni de lamentos infecundos. Ahora es el momento en que el liberalismo todo, asuma posiciones valientes y decisiones inteligentes para recobrar los espacios cedidos a la intransigencia. Debemos de inmediato ponernos a trabajar, con la acuciosidad de la abeja, para reconstruir el velamen y enfilar el rumbo de la nave liberal hacia las aguas mansas de la reconciliación fraterna, pero sin renunciar por supuesto, a los principios de dignidad y decoro.
Ahora mismo, sin demora alguna, se debe convocar a una Convención Extraordinaria del Partido Liberal, para analizar las causas de la debacle y proceder de inmediato a sustituir a las actuales autoridades impuestas, que de alguna manera son co-responsables de esta derrota.

No concebimos que nuestro partido, que siempre ha escrito las páginas más luminosas de la historia a favor de las causas populares, se haya aliado con los sempiternos enemigos de la democracia, para hacer causa común en la gran conspiración contra el gobierno liberal de Manuel Zelaya Rosales, quien pretendía como gobernante, dar respuestas acertadas al reclamo de justicia social, exigido por los sectores populares del país.

Debemos tener presente que si el viejo liberalismo, pensó solamente en el individuo egoísta, el joven, no el decrépito y neoliberal de ahora, enarbola banderas de cambios y renovación constante de su ideario, contrario a la actitud fascista del conservadurismo criollo opuesto al avance social de los pueblos. Como bien lo puntualizó Zúñiga Huete: “Somos el partido de las milicias eternamente jóvenes” y agrego yo, condición genuina que afianza su vigencia permanente en el espectro político hondureño.
Pero ahora, urge rescatar la dignidad perdida del Partido Liberal. ¡Manos a la obra!

San Pedro Sula, 01de Dic 2009

Comentarios
Añadir nuevo
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:D:):(:0:shock::confused:8):lol::x:P:oops::cry:
:evil::twisted::roll::wink::!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.
Hector Vigil  - Reconstruccion   |Y-m-d H:i:s
Escribo desde Canada: es una verguenza para mi como hondureno que nuestro querid
o Partido Liberal se encuentre en la situacion actual de gran deterioro ideaolog
ico por culpa de mentalidades retrogradas. Pero es importante para las nuevas ge
neraciones el aprender y no cometer los mismos errores y darles una patada en el
trasero a aquellos que nos condujeron a esta precaria situacion ideologica.
Ad
elante ni un pasa atras, a forjar una nueva Honduras libre de todos estos oscuro
s personajes.
Raul  - Liberales heridos   |Y-m-d H:i:s
Yo comparto plenamente su linea de pensamiento, pues como liberal me duele ver e
l divisionismo dentro del partido. Las alianzas maquiavelicas internas y con eje
s de poder economico-militar, al estilo fascista y no liberal. Pero hay tiempo p
ara construir de nuevo el partido, renovarlo y tirar a la basura todos esos caud
illos egoistas y viejitos cascarabias. Mandar a la historio todos esos politiqui
llos sin caracter que creen ser duenhos del partido por que su papa fue presiden
te, sin ellos haber hecho nada relevante. Adelante liberales honestos, a reconst
ruir en esta grandiosa oportunidad el nuevo partido. Salud

!joomlacomment 4.0 Copyright (C) 2009 Compojoom.com . All rights reserved."

 
 
´