ESTADOS UNIDOS. Un total de 21 líderes de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13) fueron arrestados este miércoles en distintas ciudades del condado de Los Ángeles, California, en el mayor operativo contra la banda en esta región.

Se trata del resultado de una investigación que inició en 2014, durante el gobierno del entonces presidente Barack Obama, y que puso tras las rejas principalmente a ciudadanos estadounidenses, según indicaron las autoridades.

Los arrestados son parte de un grupo de 44 acusados que enfrentan cargos federales por asesinatos, venta de droga, extorsiones y otros delitos. Una veintena de acusados ya se encontraba en prisión por otros casos no relacionados y tres siguen prófugos.

Maras en EUA

Las autoridades identifican entre los detenidos a 12 líderes de clicas de la MS-13, que nació en Los Ángeles a mediados de la década de 1980 y que actualmente se considera una de las pandillas callejeras más violentas de esta metrópoli.

Este gran operativo, en el cual participaron más de 800 agentes federales y locales, los cuales catearon 50 locaciones en Los Ángeles, Palmdale, Torrance y el condado de Orange, se enfocó en golpear el liderazgo de la MS-13, una organización delictiva que se ha convertido en símbolo de la lucha antipandillas de la administración de Donald Trump.

“Esta pandilla es responsable de asesinatos, tanto de pandilleros rivales como de inocentes, también del tráfico de droga y de extorsionar a muchas comunidades en el área de Los Ángeles”, dijo la fiscal federal Sandra Brown en una conferencia de prensa que se realizó este miércoles en un lote del gobierno de Los Ángeles, en el centro de la ciudad, donde fueron procesados algunos de los detenidos.

Pandilleros en EUA

“Con miles de integrantes (de la MS-13) en el sur de California, el poder de la pandilla se ha expandido”, indicó Brown. “Los arrestos y cargos presentados hoy, sin embargo, representarán un golpe duro al liderazgo de esta organización criminal y un mejoramiento significativo para la seguridad de los vecindarios de esta región”, agregó la funcionaria.

Las autoridades indicaron que tres de los arrestados, a quienes acusan de homicidios, enfrentarían la pena de muerte. Mientras que el resto pasaría “decenas de años” en prisión.

Sobre los acusados que ya purgaban condenas, se mencionó que cinco son líderes de la pandilla carcelaria Mafia Mexicana (Eme), que controla a decenas de bandas callejeras hispanas en California; al tiempo que varios otros serían transferidos a prisiones federales por estos nuevos cargos.

“Esto no eso sobre el estatus migratorio. Nadie aquí fue arrestado por una violación de su estatus migratorio. Esta gente va a una prisión federal, algunos con la posibilidad de ser sentenciados a la pena de muerte”, enfatizó el jefe de la Policía de Los Ángeles (LAPD), Charles Beck.

El jefe del LAPD recalcó que además de esos operativos policiacos les han funcionado otras medidas, como las órdenes judiciales contra las pandillas y las acciones que a diario realizan los agentes.

Hace unos días, el alcalde Eric Garcetti señaló que otras iniciativas habían sido exitosas, como la compra de armas de fuego, la contratación de “pacificadores” (expandilleros que dialogan después de los tiroteos para evitar venganzas) y actividades enfocadas en jóvenes en riesgo de unirse a estos grupos.

Los detenidos

Tres cargos separados por asesinato se interpusieron contra tres integrantes de la MS-13. La fiscalía indicó que pedirá la pena de muerte para estos acusados.

Se trata de Carlos Alfredo Cardoza López, alias “Little Boy” y de 23 años, a quien acusan de haber asesinado a tiros a un peatón que fue confrontado el 15 de agosto de 2015 en el club nocturno y restaurante Little San Salvador, en la avenida Western, una zona controlada por la Mara Salvatrucha.

Otro pandillero, Samuel Alexander Paredes Rivas, alias “Blacky”, de 39 años, es acusado por la muerte de un hombre en un centro comercial el 30 de agosto de 2015 en Pacoima, en el Valle de San Fernando.

Mientras que a Joffri Molina, alias “Espía”, de 24 años, se le vincula con el homicidio de una persona en una calle de barrio North Hollywood el 27 de septiembre de 2015.

Uno de los principales acusados en esta reciente investigación federal es José Balmore Romero, alias “Porky” y de 43 años, quien ha sido señalado como el jefe principal de la MS-13 en Los Ángeles. La fiscalía indica que como líder de la banda, Balmore supervisaba el tráfico de droga de la pandilla y coordinaba la recolección de “impuestos” y “renta” a negocios y vendedores de narcóticos.