Marcio Rodríguez: de Barbero a Doctor, un ejemplo de superación

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Marcio Rodríguez
Marcio Rodríguez, en sus pasiones.

TEGUCIGALPA, HONDURAS.-Marcio Rodríguez, es un hondureño que ha sabido superar los retos de la vida, por medio del trabajo honrado y constante durante su vida entera.

Nació en la ciudad de El progreso, en el departamento de Yoro, un  viernes 4 de marzo del año de 1977, donde su historia de vida tiene su génesis.

Actualmente es un destacado médico, líder del grupo “Boy Scouts”, además un barbero, que no olvida ni descuida la fuente de empleo que lo vio llegar hasta su actualidad.

Marció Rodríguez
Marció Rodríguez como Boy Scouts

 

Conozca el recorrido del Doctor Rodríguez  para alcanzar sus metas, sus sueños, cada sacrificio puesto de su parte para conseguir el triunfo en una entrevista para TIEMPO DIGITAL:

¿Dónde realizó sus estudios primarios y secundarios?

Estudié en la escuela pública República de Honduras; ciclo común en el Instituto prevocacional Santa Elizabeth. También aprendí tallado en Madera. Bachillerato lo saqué en el Instituto Rómulo E. Durón.

¿Cuál fue su primer empleo y a qué edad?

Mi primer empleo fue vender casetes grabados en el parque  Las Mercedes de El progreso a la edad de 13 años.

¿Cuáles fueron sus siguientes empleos?

Bueno, hacía de todo, lustré zapatos en el parque. También vendía plátanos verdes  a las casetas de comida. Por las tardes cuando salía del colegio  anduve de cobrador de buses de la ruta Progreso – Santa Rita.

¿Qué anécdotas le dejaron esos empleos?

Las anécdotas fueron muchas sobre todo cuando anduve de cobrador en los buses porque como estudiaba me quedaba dormido en los asientos del bus o me ponía hacer tareas en los asientos a la par de los pasajeros.

¿Luego a qué se dedicó?

A ser camarógrafo.

¿A qué edad se convirtió en camarógrafo?

Me convertí en camarógrafo a los 18  años.

¿Cómo entró a ser camarógrafo?

Porque mi tío es periodista y trabajaba en un medio televisivo en ese tiempo.

¿Qué experiencias le dejó ese trabajo?

Lo que me dejo fue que conocí mucha gente, se hace de buenos conectes y buenas amistades.

¿Siguió en los medios, o se dedicó a otras labores?

Sí, seguí en los medios, pero esta vez entré al mundo de la locución.

¿A qué edad comenzó como locutor?

Como locutor comencé a los 26 años,   tenía un amigo locutor y me introdujo al medio.

¿Qué le motivó a entrar a la radio?

Me motivó la música,  el hecho de ser famoso, de que la gente te escuche, te llame para una complacencia es bonito y estimulante.

Marcio Rodríguez
Marcio Rodríguez en cabina de radio.

 

¿Qué le dejó de conocimientos esa experiencia radial?

La experiencia que me dejó que es un medio muy difícil, yo lo comparo con los payasos porque cuando estás al aire tenés que estar animando al oyente aunque estés pasando por un mal momento y seguir haciendo feliz al oyente.

¿Cómo fue que entró al mundo de la barbería?

Bueno, al estar estudiando y no tener ingresos  busqué trabajo y el dueño de la barbería me pagaba por asearla. Luego fui aprendiendo a cortar pelo hasta que me quede trabajando allí en la misma barbería donde aprendí.

¿Cómo comenzó con su barbería propia?

Luego de trabajar con el barbero que me enseñó el oficio por siete años, inicié mi propia barbería en la colonia donde vivo, en una calle de tierra que nadie entraba pero fue tanta la aceptación de la gente que me buscaban donde estaba.

¿Anécdotas como barbero?

Una anécdota que recuerdo siempre fue de un cliente  de la tercera edad que llegó y me dijo  “el que pone barbería en la casa es porque nadie le da trabajo”. Desde ese día hasta que murió fue mi cliente.

¿Estudiar medicina siempre estuvo en los planes?

Estudiar medicina siempre fue mi sueño, comencé en la universidad pero por problemas económicos me tuve que retirar por temporadas y luego volver y así estuve.

¿Cómo complementaba el tiempo de la barbería con el del estudio?

El tiempo lo complementaba de forma difícil, porque la barbería es un oficio de ocasión, tenés que estar allí cuando llegue el cliente y como tenía que ir a clases me costaba bastante acoplarme.

¿Haciendo servicio social como médico, que anécdotas recuerda?