Manchester City festejó en un final polémico

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Era una buena oportunidad para que Manchester City volviera a sumar de a tres como visitante. Enfrente estaba el Bournemouth, que llegaba sin puntos y ni siquiera había podido convertir goles en las dos primeras jornadas. No jugó bien el equipo de Pep Guardiola y el empate parecía cosa juzgada, pero el árbitro dejó jugar más allá del tiempo que había adicionado y la visita se llevó un triunfo por 2-1 que va a dar para la polémica.

Los de Manchester venían de un comienzo de campeonato con una victoria de visitante (2-0 a Brighton and Hove) y un empate ante el Everton en casa (1-1), y se presentaban con Nicolás Otamendi como titular y Sergio Agüero en el banco (entró a los 20 del segundo tiempo por Bernardo Silva).

No comenzó cómodo el partido para el conjunto de Manchester. Su rival salió enchufado, se quedó con el control del balón y rompió los circuitos de juego del City. Y a esto le agregó un tremendo golazo de Charlie Daniels para poner el 1-0.

La defensa visitante rechazó un balón que cayó en el área, pero el despeje cayó en los pies de Daniels, quien se acomodó y sacó preciso y violento zurdazo que se clavó en un ángulo para un resultado que sorprendía a todos.

Se tomó unos minutos para asimilar el golpe el City y seis minutos más tarde casi sufre otro golpe: un disparo de Jermain Defoe dispara exigió a Ederson, quien salvó a su equipo del 0-2.

Después del sofocón, comenzó la reacción de la visita. Y a los 20 llegó el empate. Gabriel Jesús jugó rápido para David Silva después de una falta en la mitad de cancha y fue a buscar la descarga del español, que hizo la pausa justa y habilitó al brasileño con un preciso pase entre líneas que definió con su habitual categoría.

En el segundo tiempo el City mantuvo el control de la pelota, pero le costaba generar situaciones de peligro. A los 20 minutos Guardiola jugó la carta del Kun Agüero, pero las cosas no cambiaron. Consciente de que alcanzar la la victoria era más que complicado, Bournemouth cerró filas, se refugió en el fondo y achicó bien los espacios para tratar de quedarse con su primer punto del campeonato.

Así llegaron a los 45 minutos del complemento, cuando Mike Dean adicionó cinco más. Bournemouth aguantó y llegó con el 1-1 hasta los 50, pero el árbitro dejó jugar un rato más y entonces sí, a los 52 llegó el gol de Raheem Sterling, que pisó el área visitante y, pese a la superpoblación de rivales, pudo poner el 2-1 definitivo para el City.